Un conflicto sacude al yachting argentino por una plaza para Tokio 2020

Un conflicto sacude al yachting argentino por una plaza para Tokio 2020

Venía demasiado prolija la clasificación de los atletas argentinos a los Juegos Olímpicos. Cada equipo y cada deportista luchó o lucha por la plaza para Tokio 2020. Ya hay 141 lugares definidos en una delegación nacional a la que le quedan varios meses para seguir agigantándose. Pero de a poco comienzan a surgir las manchas en el camino.

El mismo día que el Comité Olímpico Internacional avisó que en mayo confirmará si la cita se llevará a cabo en tiempo y forma, una vez que se sepa el estado sanitario en Japón por el coronavirus, el remo nacional se sacudió con una polémica entre el singlista Brian Rosso y la Asociación Argentina de Remeros Aficionados en plena preparación final para el clasificatorio olímpico. Y ahora es el tiempo del yachting​.

Sí, nada menos que la vela, el deporte que le dio a la Argentina 10 medallas olímpicas (una de oro, 4 de plata y 5 de bronce) y la mayor cantidad de plazas para la delegación en Tokio 2020, teniendo en cuenta a deportes que no son de equipo: 8 para 11 atletas.

Pues bien, hay un conflicto serio por uno de esos pasajes, porque el selectivo de la clase Laser Standard lo ganó el experimentado Julio Alsogaray ​(39 años), pero la Federación Argentina de Yachting le dio el lugar a Francisco Guaragna (23), quien había logrado la plaza para el país en el Mundial de Sakaimato (terminó individualmente 14° y dejó noveno al país), con un argumento al menos discutible: “mayor proyección a futuro”.

Este vendaval debajo del agua transita por los carriles administrativos formales, porque el sampedrino presentó el viernes un “pedido de reparación” ante el Tribunal de Apelaciones de la Federación, al que le solicitó la nulidad de dicha resolución y dejó en claro que se siente “agraviado”.

 
Julio Alsogaray, durante la Medal Race de Río de Janeiro 2016, en la la Bahía de Guanabara.
Foto: EFE

Julio Alsogaray, durante la Medal Race de Río de Janeiro 2016, en la la Bahía de Guanabara. Foto: EFE

El tres veces olímpico espera una respuesta urgente, mientras que el Comité Olímpico Argentino está al tanto de todo y aguarda la resolución federativa final sobre el caso. No quiere problemas ni escándalos en el camino hacia Tokio.

¿Qué sucedió? De acuerdo al reglamento para la clase Laser Standard, publicado por la FAY en su sitio web el 16 de septiembre pasado, el velista nacional que iría a Tokio 2020 sería el ganador de un selectivo compuesto por las actuaciones en tres competencias: la Semana de Buenos Aires (octubre), el Campeonato Argentino (noviembre) y el Mundial de Melbourne, en febrero pasado. Quien sumó menos puntos, por haber terminado en mejores ubicaciones en las regatas de cada uno de los tres torneos, fue Alsogaray (151), seguido por Francisco Renna (218) y Guaragna (233).

El sampedrino, quien fue séptimo y diploma olímpico en Beijing 2008, 11° en Londres 2012 y 10° y finalista en Río de Janeiro 2016​, festejó en Australia lo que consideraba un triunfo personal y un premio a su constancia, más aún porque se había quedado afuera del sistema de becas y enfrentó los viajes con fondos propios y hasta vendiendo una embarcación personal. Pero a su regreso a la Argentina, la alegría se desmoronó.

Fue el 19 de este mes cuando la FAY, en otra publicación en su sitio web, especificó que había elegido a Guaragna para los Juegos Olímpicos, donde la sede del yachting será en Enoshima, a casi dos horas de Tokio en un viaje en el sistema público de transporte.

¿En qué se basó la dirigencia? En una «nota» publicada debajo del reglamento del selectivo: “En el caso de Laser Standard, si en el Mundial de Australia el primer argentino no se clasifica dentro de los primeros 15 países, la FAY tendrá la potestad de designar al deportista que considere tenga mayor proyección a futuro”. Como Alsogaray finalizó en el 46° puesto, sin ingresar en la Flota de Oro ni clasificarse dentro de los primeros 15 países, la FAY se consideró con esa potestad.

Julio Alsogaray, en la clase Lase Standard de Río 2016.
Foto: AFP

Julio Alsogaray, en la clase Lase Standard de Río 2016. Foto: AFP

Con el respaldo de 16 consejeros con voto y una objeción, eligieron a Guaragna, entre otros argumentos, por haber logrado la plaza y porque “en su plan de entrenamientos, participó de dos eventos en la cancha de regatas de Enoshima”. Como suplente quedó a Juan Pablo Cardozo (19 años), campeón mundial juvenil en 2019.

Ahora bien, lo que para los dirigentes era un requisito (la posición en el último Mundial), Alsogaray reclama que era apenas una “nota” dentro del reglamento. Por eso el viernes 21 presentó un “pedido de reparación” ante el Tribunal de Apelaciones de la Federación, ante el que solicitó la nulidad de dicha resolución y dejó en claro que se siente “agraviado”.

“En el texto del selectivo publicado el 16 de septiembre de 2019 en la página web de la FAY (20 días antes de realizarse y no 45 días antes, como lo determinan las ‘normas para la organización de competencias’ en su punto 4.9), se puede constatar que a la hora de describir de cómo se llevará a cabo el selectivo, erróneamente la FAY lo titula como una ‘nota’ y no como un requisito indispensable. Hay un error notorio de comunicación del selectivo. La Federación no fue clara a la hora de imponer sus directivas”, escribió Alsogaray en su apelación.

Claro que enseguida el experimentado velista fue directo al quid de la cuestión por la que se siente agraviado: “La discrecionalidad del nombramiento de la FAY, teniendo en cuenta el criterio de ‘mayor proyección futura’, que no está determinada en ninguna clase olímpica de vela a la hora de la selección del representante olímpico argentino. Ni siquiera en el selectivo de la misma clase, pero en la categoría femenina”.

El sampedrino Julio Alsogaray, en Rio 2016.
Foto: Reuters

El sampedrino Julio Alsogaray, en Rio 2016. Foto: Reuters

Con su reclamo, Alsogaray apunta a una clara discriminación por su edad, cuando Santiago Lange (58) demuestra que los años no tienen nada que ver en el desarrollo deportivo y el promedio de edad de los timoneles de primer nivel internacional en la clase Laser Standard supera los 33 años.

“Es esto un claro ejemplo de que mi carrera deportiva no ha terminado y que objetivamente mi proyección futura está vigente, sobre todo respaldada por mi trayectoria deportiva. Menoscabaron mi esfuerzo, dedicación, experiencia y trayectoria por el simple hecho de ser un deportista de 39 años, lo que es un acto discriminatorio encubierto que me atormenta psicológicamente”, expone con angustia el velista.

El final de su “pedido de reparación” es lapidario: “Es una resolución arbitraria, que no tiene sustento legal y tiene falencias procedimentales notorias de errores de forma y fondo. Fui claramente el mejor argentino en el selectivo nacional para Tokio 2020, a 67 puntos del segundo y a 82 del tercero. El punto arbitrario es que no se puede dilucidar con qué criterio la FAY realiza una selección distinta a la determinada por el puntaje. Es un error de la Federación, ya que soy yo el deportista con mayor proyección a futuro, ya que estamos hablando de un selectivo para los Juegos Olímpicos, que es el futuro en cuestión”.

¿Cómo seguirá esta historia, monitoreada de reojo por el COA? Alsogaray se acercó a la sede de la FAY en Buenos Aires a pedir el original de la resolución y se encontró con que la decisión de nombrar a Guaragna y no a él no quedó asentada en ningún acta firmada. El lunes será un día clave, porque habrá una reunión formal sobre el tema en la Federación.

Fuente: Clarin