Tiroides: ¿Cómo descubrir que se padece esta enfermedad?

Tiroides: ¿Cómo descubrir que se padece esta enfermedad?

Más de la mitad lo desconoce. Los especialistas advierten, además, que si bien se trata de una enfermedad más frecuente en las mujeres, cada vez más hombres reciben diagnóstico de alguna patología. ¿A qué nos referimos? A los problemas de tiroides y es que es muy común escuchar frases como “Tiene problemas de tiroides”, frente a alguien que tal vez, tiene variaciones de su peso o se cansa demasiado. ¿Qué significa eso? ¿Tiene sustento?

Quizás sea cierto. Porque se estima que el 10% de la población mundial padece algún trastorno de la tiroides. Y más de 2 millones de personas sufren de hipotiroidismo en Argentina. Además la mitad de quienes presentan nódulos en la glándula no lo saben.

Pero la verdad es que a veces no hay conocimiento detrás de la hipótesis que se tira en cualquier charla. Para evitar errores y falsas alarmas, repasamos lo más básico sobre esta parte del cuerpo, sus funciones y posibles enfermedades.

 

¿Qué es la tiroides?

Es una glándula, que está en la parte inferior del cuello: por delante de la tráquea y la laringe, debajo de lo que se llama comúnmente “la nuez”. Es como una mariposa. Está formada por dos lóbulos unidos en la línea media. La tiroides tiene la responsabilidad de regular el metabolismo de cada cuerpo. Entre sus funciones está la secreción de dos hormonas necesarias para que la incorporación de las proteínas. También está involucrada en el desarrollo del sistema nervioso central y en la frecuencia cardíaca, así como en la nivelación del colesterol, en la capacidad muscular, en la regulación del frío y el calor.

¿Por qué se puede tener una enfermedad de la tiroides?

Las fallas más comunes en la actividad de la tiroides son el hipotiroidismo y el hipertiroidismo. Es decir que la enfermedad aparece cuando la glándula no funciona en la  medida justa. Trabaja de más o menos, produce más o menos hormonas de las que el cuerpo necesita. Las causas pueden ser genéticas o por otras enfermedades autoinmunes.

 

¿Qué diferencia hay entre el hipotiroidismo y el hipertiroidismo?

El hipotiroidismo puede ser congénito, por eso desde los primeros días de vida se les controla a los bebés los niveles hormonales en sangres.  También existe el hipotiroidismo llamado subclínico (que no presenta síntomas notorios) el cual se detecta por antecedentes familiares. Mientras que otras de las razones puede ser la enfermedad denominada “tiroiditis de Hashimoto”Esta hace que el sistema inmunitario genere anticuerpos y ataque a la glándula tiroides quitándole su capacidad de producir la cantidad necesaria de hormonas.

En cualquiera de los casos, el hipotiroidismo se trata a través de la consulta con un especialista en endocrinología que evalúa el cuadro. Según el estado indica la compensación de hormonas tiroideas con la toma de medicación diaria.

Por su parte, cuando se tiene hipertiroidismo, significa que la glándula funciona en exceso. Que produce demasiadas hormonas. Esto se puede diagnosticar detectando irritabilidad, taquicardia, ojos saltones, diarrea, dificultades para lograr un embarazo, hiperactividad, o pérdida peso y alteraciones del sueño. También este caso hay una enfermedad autoinmune que puede vinculares. Se conoce como “de Graves”. Aunque se puede dar a toda edad, es más común en mujeres de 20 a 50 y siempre con antecedentes familiares.

En el caso del hipotiroidismo, el médico puede optar por distintas formas de abordarlo, ya sea con drogas hasta con cirugía. Sin tratamiento, el hipertiroidismo puede ser riesgoso y provocar otros problemas, como osteoporosis.

¿Qué tiene que ver el estrés?

El estrés crónico altera el funcionamiento del cuerpo, en especial en cuanto a su inmunidad. No sólo puede dar alergias o resfríos. También puede generar anticuerpos que afecten un órgano en particular, entre ellos la tiroides.

Fuente: Revista Elle