“Space Force” la nueva serie de Netflix que parodia una idea de Trump

“Space Force” la nueva serie de Netflix que parodia una idea de Trump

‘Space Force’ era, sin lugar a dudas, uno de los grandes lanzamientos de Netflix para el mes de mayo de 2020. El hecho de ser la serie en la que se reencontraban el actor Steve Carell y el guionista y showrunner Greg Daniels tras su exitosa colaboración en ‘The Office’ ya es motivo más que suficiente para darle al menos una oportunidad.

En Espinof ya compartimos nuestra opinión sobre los cinco primeros episodios, donde dejé claro que no estábamos ante una propuesta tan divertida como podríamos esperar. En los cinco restantes la cosa no ha cambiado demasiado, ya que parece bastante claro que la serie que ha estrenado Netflix el 29 de mayo se ha preocupado más en plantar las semillas para recoger lo sembrado en la todavía no confirmada segunda temporada que en hacer reír al espectador.

Un protagonista peculiar

Imagen Space Force

El General Mark Naird interpretado por Steve Carell no es un personaje pensado para caer bien al espectador. Ni en la forma que está presentado por los guionistas, pero tampoco en la actuación del protagonista masculino de ‘The Morning Show’. No obstante, sí es esencial que no provoque rechazo en el espectador como sucedió con su Michael Scott en la primera temporada de ‘The Office’ y ahí sí que podríamos hablar de un éxito.

Hay una frase muy importante para entender la forma de ser del personaje, ya que él mismo reconoce que es bueno improvisando pero si se le ordena hacerlo. Por ello, no deja de volver a los métodos en los que confía -es recurrente que haya bromas sobre su tendencia a solucionar todo bombardeándolo- y lo que va haciendo esta primera temporada de la serie es ir moldeando lentamente esa actitud.

Está claro que hacerlo de forma más ágil hubiese redundado en un contenido cómico más variado, pero se ha preferido seguir por otro camino, coqueteando con la sátira, pero sin abrazarla por completo. Y es que sí se nota que no quieren limitarse a un tipo concreto de humor, lo que le permite ir hacia el absurdo cuando lo creen conveniente, puyas hacia un presidente sin revelar que obviamente nos hace pensar en Donald Trump, basarlo en el choque de personalidad entre Carell y John Malkovich o del primero con los otros líderes de las demás ramas de las fuerzas armadas de Estados Unidos.

Una apuesta inesperada

Malkovich

Eso da pie a que haya momentos muy divertidos -pienso sobre todo en el segundo episodio-, pero sí que existe una cierta sensación de que la serie no quiere todavía apostar por un enfoque humorístico concreto. Hay hasta momentos en los que se intenta dar un toque ligeramente amargo, controlando muy bien los desvíos de corte más dramático para que la serie nunca pierda esa ligereza que es la que permite que uno vea con agrado todos y cada uno de los diez capítulos de su primera temporada.

Y es que la cuestión es que el tono de la serie no potencia tanto el humor como a muchos les gustaría, por lo que las risas que puede conseguir son más espaciadas de lo habitual, primando más conseguir tanto la complicidad del espectador por lo que va sucediendo como su sonrisa, aunque ahí es cierto que quizá se podría haber sacado más partido a personajes como los de Lisa Kudrow y Ben Schwartz.

 

La primera temporada de ‘Space Force’ dista mucho de ser una joya de la comedia, pues incluso parece que tampoco se esfuerza tanto en divertir al espectador como en crear su propio universo y ver cómo se manejan sus personajes en el mismo. Yo es cierto que hubiese agradecido momentos con los que partirme de risa más, pero en todo momento disfruté con ella y tengo curiosidad por ver lo que podría estar por venir tras ese final.

Puedes ver ‘Space Force’ en Netflix.