Sin telos: historias de algunas parejas sorprendidas in fraganti

Sin telos: historias de algunas parejas sorprendidas in fraganti

Hay momentos en que la pasión y el deseo pueden más. Son esos momentos en los que el sentido común se deja de lado, y -consciente o inconscientemente- hay personas que deciden arriesgarse al momento de intimar. Si bien no tiene nada de novedoso y en horas de la noche son intervenciones comunes, durante las últimas semanas ha sido muy común encontrar en los medios nacionales noticias de parejas sorprendidas “in fraganti” teniendo relaciones sexuales en vehículos u otros sitios pocos convencionales. A ello se suma un condimento especial: por el aislamiento social, preventivo y obligatorio; los hoteles alojamiento están cerrados al público.

Penitenciario cariñoso

Durante las últimas tres semanas, efectivos de la distrital de Ciudad de la Policía de Mendoza intervinieron ante -al menos- dos avisos de personas intimando en autos y en la vía pública. Una de ellas fue a raíz de un traslado que ocurrió hace tres sábados, en horas de la mañana y en la zona del Parque O’Higgins.

Cuando los uniformados llegaron al lugar, encontraron a un agente penitenciario con parte de su uniforme reglamentario teniendo relaciones con una trabajadora sexual en el interior del auto del hombre.

Enrique de Oto es el responsable del hotel alojamiento La Luna (Guaymallén), uno de los más tradicionales de Mendoza y que se ha convertido en noticia internacional por sus originales campañas de vía pública y flyers en las redes sociales.

“Sé que desde que empezó la cuarentena, hay parejas que usan las cocheras privadas como ‘telos’. Lo hacen para tener al menos algo de intimidad, en comparación con estacionar el auto en la calle. A mí me lo han contado los propios encargados y dueños de las cocheras”, destacó De Oto; quien resaltó que todos los días reciben cerca de 40 llamados o consultas en las redes sociales de parte de interesados en que el hotel reabra sus puertas. “Tenemos un protocolo ya presentado y estamos esperando la habilitación presidencial. Apuntamos a que se nos habilite en simultáneo con los restaurantes”, destacó el empresario; quien agregó que esos establecimientos están cerrados desde el primer minuto del aislamiento.

Además, De Oto aclaró que el aislamiento y las medidas de higiene han sido características desde siempre en los albergues transitorios. “Quienes se encargan de la limpieza de las habitaciones, siempre han trabajado con guantes, cofias y otros elementos. Además de desinfectar y desinfectarse con alcohol y cloro. La ropa de cama se envía a lavadoras industriales, las mismas a las que la manda desde los hospitales”, explicó.

Y agregó que en el protocolo que se ha confeccionado desde la Federación Argentina de Albergues Transitorios -y que han presentado a las autoridades gubernamentales- proponen eliminar la folletería y cartas de las habitaciones, que cada cliente deba colocar las sábanas en una bolsa antes de retirarse, que se dejen 30 minutos entre turno y turno para ventilar y que se instale un trapo humedecido con lavandina o sustancia de desinfección en las entradas.

La segunda intervención de la Policía en la zona de Ciudad desde que comenzó el aislamiento tuvo lugar en el límite entre la zona del Parque Central y la Cuarta Oeste. Fue hace unas semanas, en horas de la noche; y porque a los vecinos les llamó la atención la presencia de un auto de alta gama y que no conocían estacionado en la zona.

Cuando los uniformados llegaron al lugar, encontraron a un hombre y una mujer en su interior.