Si toda España fuese vegana, nuestra alimentación generaría un 71% menos de CO2

Si toda España fuese vegana, nuestra alimentación generaría un 71% menos de CO2

Según el estudio Más allá de la carne, que aborda el impacto medioambiental de la alimentación en España, lo que comemos genera cada año una huella hídrica de un millón de litros, 1.900 kilos de CO2 y 3.400 m2 de suelo utilizado. El informe, elaborado por la organización Proveg, revela además que España —con un consumo de carne y lácteos muy superior a la media mundial— es el cuarto país del Mediterráneo con mayor impacto medioambiental relacionado con la alimentación.

El informe parte de la base de que «los países mediterráneos viven por encima de sus posibilidades medioambientales y dependen de la biocapacidad de otros territorios para satisfacer sus demandas alimentarias» y destaca que la cultura cárnica ha ido a más en las últimas décadas. La tendencia, de todas formas, parece que ha empezado a cambiar, especialmente en el último año, porque el 20% de los españoles ya sigue una dieta vegana, vegetariana, pescetariana o flexitariana.

Pero la autora del informe, Cat McAllister, ha calculado también qué pasaría si todos los españoles optaran por una dieta vegana y los resultados hablan por sí mismos porque se reducirían un 71% las emisiones de CO2, un 36% el gasto de agua y un 62% el uso de la tierra. Optar por una vía intermedia, como reducir a la mitad el consumo de productos de origen aninal, repercutiría en un descenso de los tres indicadores prácticamente proporcional (36, 17 y 30%, respectivamente).

Las emisiones de nuestra dieta.
Las emisiones de nuestra dieta. / PROVEG

Y si quisiéramos experimentar con la dieta vegana solo durante una semana, por ejemplo, se evitaría un daño medioambiental similar al que generaría circular 100 kilómetros en coche y tirar 500 veces de la cadena del retrete.

Los datos más impactantes del informe son los relacionados con las emisiones y la calidad del aire. Las tres decisiones que más ayudarían a reducir las emisiones de CO2, de hecho, serían (por este orden): tener un hijo menos, vivir sin coche y seguir una dieta 100% vegetal. Opciones más efectivas, en lo que a CO2 se refiere, que comprar energía verde o evitar un viaje transatlántico.

Impacto medioambiental de las diferentes fuentes de proteína.
Impacto medioambiental de las diferentes fuentes de proteína. / PROVEG

La fuente de proteína que más contamina el aire es, de forma muy destacada, la carne de vaca. Pero el informe aporta un dato curioso: la carne de vaca ecológica resulta aún más contaminante que la convencional. Por eso Proveg recomienda recurrir a las legumbres y también a bebidas vegetales.

Fuente: Cadenaser