Se acerca el eclipse de Sol y respondemos a los curiosos: ¿Por qué brilla el Sol? ¿Cuándo será su muerte?

Se acerca el eclipse de Sol y respondemos a los curiosos: ¿Por qué brilla el Sol? ¿Cuándo será su muerte?

Si el ser humano fuera capaz de captar toda la energía que el Sol irradia en un segundo, sería suficiente para sostener las necesidades de todo el planeta durante los próximos 500 millones de años”.

Así describe el científico francés Christophe Galfard el poder de nuestra estrella, el Sol. De esta manera, nos ayuda a entender un poco más la fuerza que tiene este astro y lo riesgoso que es para los seres humanos interactuar con él.

Si bien el Sol pasa tan desapercibido como pasan los días de una semana, cuando no está, lo extrañamos. Ahora, nuestra estrella se está colocando en el centro de atención de todo el país que poco a poco va enterándose de que el martes 02 de julio habrá un eclipse solar que podrá verse en Argentina. Según estiman los científicos, será la única vez en los próximos 300 años que podremos ver el eclipse con la claridad que la veremos el mes que viene.

“Ver un eclipse” es algo bastante complicado si comprendemos no sólo que este fenómeno ocurre en un mismo punto terrestre cada 200 o 300 años, sino que su observación directa es una tarea difícil.

¿Por qué? Mirar al Sol unos instantes podría dejarnos completamente ciegos. No por el “fuego” que, se presume, quemaría nuestras retinas. En el Sol no hay fuego porque no hay la cantidad suficiente de oxígeno como para mantener semejante llama encendida. En el Sol lo que hay es una fuerte concentración de energía nuclear trabajando constantemente en lo que se conoce como las “fusiones termonucleares”.

Pero ¿Qué es esto? ¿Por qué el Sol nos quema entonces?

El Sol tiene una cantidad abismal de energía y gravedad, una especie de “peso hacia adentro”. Por lo tanto, todos los átomos de hidrógeno que lo componen están apretados en el centroAl ser tanta la presión hacia el centro, sus electrones (que en el caso del hidrógeno es uno por átomo) se han separado de los núcleos y sólo quedan los átomos solos abrazados en el centro. Éstos, al estar tan fuertemente juntos, se van fusionando para formar núcleos más grandes.

Una vez que se produce una explosión en una estrella, salen despedidos estos nuevos núcleos atómicos ya más grandes y los electrones que quedaron perdidos al comienzo, empiezan a engancharse nuevamente con estos núcleos más grandes.

¿Ahora sospechás por qué brilla tanto el Sol?

Una actividad energética como ésta que se reproduce constantemente en su interior no puede darse de otra manera. El Sol brilla porque por todas partes estallan burbujas de plasma. La fusión nuclear descrita emite una cantidad tremenda de luz. Ese estallido de luz, calor y energía es lo que llamamos plasma y lo que hace que las estrellas brillen.

Entender esto nos permite conocer más sobre nuestros orígenes. El nitrógeno, el carbono, el oxígeno y la plata son ejemplos de átomos que existen hoy y que nacieron a partir de estas fusiones que explicamos.

Para que lo entiendas, cuando 1 átomo que tiene 1 electrón se transforma en 1 átomo con un núcleo más grande y se le “prenden” más electrones, se transforma en otro elemento. Así de simple.

Por ejemplo, el hidrógeno ya no es más hidrógeno. Ahora será nitrógeno, carbono, oxígeno, plata o cualquier otro elemento que compone el universo.

Por esto, los científicos afirman que los humanos “somos polvo de estrellas”, ya que, de no darse estas fusiones en el interior de estrellas como el Sol, no habrían sido posibles los elementos que permitieron la vida. Los elementos por los que vos nosotros estamos hechos.

Estrellas como el Sol tienen que morir y explotar al final de su existencia para que un fenómeno como la vida, tal y como la conocemos, sea posible. Pero tanta energía acabará en algún momento.

¿Cuándo morirá el Sol?

El combustible del Sol terminará en algún momento y el equilibrio que mantiene con su actividad de fusiones y explosiones acabá. En ese momento acabará el impulso hacia el exterior que se encuentra en competencia con la gravedad (que atrae) y que hace que su actividad se mantenga en equilibrio –por suerte–. El Sol se encogerá y ganará densidad hasta que se desate una nueva reacción de fusión nuclear como la que te contamos, pero en esta ocasión se realizará alejada del núcleo. Esta reacción superará a la gravedad y hará que el Sol crezca en tamaño. Esparcido por el espacio, se formará una nebulosa como las que ya conocés.

Según estiman los científicos (aclara el físico teórico Galfard) por la cantidad de hidrógeno que queda en el núcleo del Sol, su muerte se producirá en unos 5.000 millones de años, posiblemente un jueves.

Tal vez ahora que sabés más sobre el funcionamiento del Sol tengas curiosidad por levantar la mirada, aunque esta semana los pronósticos indiquen “cielo nublado”. De todos modos, te recordamos que mirar al Sol es algo peligroso.