Revelaron cual es el chiste más antiguo de la historia

Revelaron cual es el chiste más antiguo de la historia

¿Te preguntaste alguna vez cuál es el chiste mas antiguo de la historia? Un grupo de investigadores de la Universidad de Wolverhampton, lo revelaron.

Hace poco más de doce años, un grupo de investigadores de la Universidad de Wolverhampton, en el Reino Unido, hicieron un listado de los chistes más antiguos de la historia.

 

Luego de una larga investigación, descubrieron que el chiste más antiguo de la historia de la humanidad está en una tablilla babilónica del año 1900 antes de Cristo.

 

La traducción del chiste en cuestión sería la siguiente: “Algo que nunca ha ocurrido desde tiempos inmemoriales: una mujer joven no se ha tirado un pedo en el regazo de su esposo”.

La explicación de este chiste consiste en que una joven enamorada evitaría a toda costa emitir gases delante de su amado. Si bien, no parece muy gracioso que digamos, el recurso cómico es el mismo que se usa para nuestra época: las parejas y cuestiones escatológicas.

Imagen del papiro de Westcar, que contiene el segundo chiste más antiguo de la historia
Imagen del papiro de Westcar, que contiene el segundo chiste más antiguo de la historia

El segundo chiste más antigüo de la historia proviene del antiguo Egipto y data del año 1600 antes de Cristo. Se encuentra en un papiro y dice así:

“¿Cómo entretienes a un faraón aburrido? Navegas por el Nilo con una barca llena de mujeres jóvenes vestidas solo con redes de pesca y le dices al faraón que vaya a pescar”. 

Los chistes más antigüos del mundo en la época griega y romana

El chiste más antigüo de la Antigua Grecia, es del 800 antes de Cristo: “Odiseo le dice al Cíclope que su verdadero nombre es ‘nadie’. Cuando Odiseo ordena a sus hombres que ataquen al Cíclope, el Cíclope grita: ‘¡Ayuda, nadie me está atacando!’. Nadie acude en su ayuda”.

De la antigüa Roma, el primer chiste que se conoce data del año 14 antes de Cristo y dice lo siguiente:

“El emperador Augusto estaba de gira por el Imperio cuando vio a un hombre en la multitud que tenía un parecido sorprendente consigo mismo. Intrigado, preguntó: ‘¿Tu madre estuvo alguna vez en el servicio de Palacio?’ ‘No, alteza’, respondió, ‘pero mi padre sí”.