Quién es el francés que busca que el “Faro del fin del mundo” vuelva a iluminarse

Quién es el francés que busca que el “Faro del fin del mundo” vuelva a iluminarse

André Bronner parte este domingo hacia la Isla de los Estados, ubicada en el océano Atlántico Sur, al este de la península Mitre de la isla Grande de Tierra del Fuego, de la cual está separada por los 24 km del estrecho de Le Maire. Navegará más de 24 horas en velero para llegar al Faro del Fin del Mundo. Irá con once personas, en su mayoría franceses, que lo acompañarán en esta travesía que busca renovar las luces del mítico Faro San Juan de Salvamento.

El aventurero Bronner, 20 años después.

El aventurero Bronner, 20 años después.

Andre Bronner y su equipo festejan la finalizacion de la obra del faro del finn del mundo en 1998. Foto: Guillermo Gallardo.

Andre Bronner y su equipo festejan la finalizacion de la obra del faro del finn del mundo en 1998. Foto: Guillermo Gallardo.

No es la primera vez que lo hace. Hace 20 año hizo el mismo viajey descubrió las ruinas del famoso faro, que la novela homónima de Julio Verne le dio fama y apodo. El original fue abandonado y permaneció en ruinas cerca de un siglo. En 1989 con personal del Museo Territorial se hizo un primer relevamiento de la zona.

En 1994 los restos fueron visitados por el navegante francés, que, fascinado por la novela de Jules Verne, partió en busca del «faro del fin del mundo».​  En esa expedición, “Yul”, originario del puerto francés de La Rochelle, se pierde debido al mal clima. Estuvo 5 días sin saber dónde estaba. Las condiciones atmosféricas particularmente difíciles lo obligaron a renunciar al uso de una carpa. Se refugió en las grutas del lugar. Pero, el humo lo asfixiaba y debió construir una cabaña en un árbol.

Isla de los estados. La inauguración del faro del fin del mundo en 1884.

Isla de los estados. La inauguración del faro del fin del mundo en 1884.

En este territorio salvaje, virgen, en esta tierra donde la naturaleza es dueña de todo, asentado en su árbol, Yul contempló el borde del mundo. Siguió atraído y fascinado por el misterio de estas tierras australes. Las ideas se mezclaban en su cabeza : la novela de Julio Verne, la historia de la Argentina, la historia de este lugar mítico. Todo esto lo convenció de lanzarse en una nueva aventura, de realizar un nuevo sueño: decide que volverá para reconstruir el faro.

Volvió a la isla en 1995, donde permaneció 3 meses aislado y sobreviviendo con medios rudimentarios en Bahía Flinders, extremo occidental de la isla. Decidió emprender el proyecto de reconstruir el faro, y con este fin creó el mismo año en el puerto francés de La Rochelle la Asociación del Faro del Fin del Mundo.

Bronner y su equipo.

Bronner y su equipo.

Miembros del equipo de Bronner acarrean el Faro del fin del mundo en 1998. AP.

Miembros del equipo de Bronner acarrean el Faro del fin del mundo en 1998. AP.

Al principio del 98, diez hombres, amigos de Yul, desembarcan en la Isla de los Estados para reconstruir el faro. La expedición se compone de carpinteros, dos pintores, un fotógrafo-camarógrafo, y un músico. Durante seis semanas, estos hombres van a cargar en sus espaldas 15 toneladas de zinc y madera, para reconstruir el faro hexagonal en la punta de San Juan de Salvamento.