Quién es el Argentino que será parte de la serie Vikingos

Quién es el Argentino que será parte de la serie Vikingos

Tiene 27 años, vive en Dublin, y “de puro caradura” fue a audicionar para el programa. Y quedó.

La idea de mudarse a otro país suena atractiva para muchas personas. Ya sea para ir en busca de un mejor trabajo, calidad de vida o simplemente vivir la experiencia de una cultura nueva, conocer gente y -por qué no probar- un idioma distinto. Ya son muchos los argentinos que por diversas razones decidieron echar sus raíces lejos de casa y Hernán Maschwitz (27) se suma a esa lista interminable. Lleno de incertidumbres, nunca imaginó que su nuevo lugar de residencia le depararía una experiencia como actor en Vikingos, una de las series del momento, que produce The History Channel, emite Fox Premium y también puede verse en Netflix y Flow.

hernan 4Oriundo de San Fernando, Maschwitz se mudó a Dublin, capital de Irlanda. “Hace cuatro años estaba planeando un viaje a Europa con amigos. Hasta ese momento, no se me había ocurrido ir a vivir afuera”, cuenta Hernán y explica que su idea cambió después su visita al viejo continente.

Recibido de ingeniero en sistemas, se instaló en el país ubicado al norte de Europa para dedicarse a hacer lo que sabe, pero nunca imaginó que su carrera profesional iba a hacer un giro de 180 grados para terminar siendo parte de Vikingos, una de las producciones televisivas que más fanáticos tiene.

Un amigo le avisó que a través de Facebook estaban convocando a un casting para interpretar un papel pequeño en la historia basada en las leyendas sobre el vikingo Ragnar Lothbrok, uno de los héroes más famosos de la cultura nórdica.

“Llegué a Irlanda con un permiso de trabajo, no tenía pasaporte europeo, entonces no podía trabajar en otro lado que no sea Amazon”, explica Maschwitz que por la exclusividad tuvo que dejar pasar la oportunidad.

Sin embargo, un año después y cuando ya se había convertido en ciudadano europeo, tuvo su revancha. Una amiga, también argentina, se enteró que la producción estaba haciendo una nueva búsqueda y ambos decidieron audicionar. “Me mandé de caradura, porque no tenía ni idea de actuación”, recuerda entre risas Hernán.

“Vikingos me encanta, es una de las series que más sigo, y tener la oportunidad tan cerca y no aprovecharla me parecía un desperdicio”.

HernanSin saber qué iban a tener que hacer, ambos fueron citados al casting. El conocimiento y la experiencia actoral no tuvieron mayor importancia, ya que sólo tuvieron que llenar unos papeles y posar para una foto. “Yo inventé que había estado en campañas publicitarias en la Argentina”, cuenta Maschwitz.

Aunque no sabía para qué papel había hecho la prueba, suponía que era para ser un vikingo, ya que le pidieron que no se afeitara por un tiempo.

Tres semanas después, su amiga recibió la noticia de que había quedado, pero Hernán seguía sin tener novedades. Resignado, decidió afeitarse y cortarse el pelo.

“Tenía una llamada perdida de un número desconocido. Pensé que podían ser ellos, entonces llamé y no me entendían. Cuando me devuelven la llamada, me preguntan si podía ir a la otra semana para hacer una especie de training antes de filmar”, dice Hernán.

Aunque estaba afeitado y no cumplía con el requisito que le habían pedido, decidió presentarse. En ese mismo momento, se enteró que interpretaría a un soldado ruso y no a un vikingo, así que lo del pelo dejó de ser un problema.

“Nos enseñaron a marchar. Nos entrenaba un ex militar irlandés y nos enseñaba todas las poses. No era tan difícil, lo complicado era coordinar entre todos. Cuando alguien se equivocaba, se estropeaba un poco todo”, dice Maschwitz y agrega que él no era de los que solía perderse.

La segunda vez que tuvo contacto con su personaje ya fue en el set de grabación. “Me sorprendió la cantidad de gente, la escenografía, las cámaras… Una de ellas era gigante, con un brazo que se movía para todos lados. Había cosas para tapar la luz del sol y mucha cantidad de extras. Pensé que con toda la tecnología se hacían muchas más cosas por computadora, pero es una producción enorme”, revela sobre su primera impresión.

hernan 2Hernán estuvo presente en tres días de grabación. Tuvo que pedirse vacaciones en Amazon para no perderse la oportunidad de ser un actor. Las jornadas fueron largas. Todas las locaciones eran en el sur de Dublin entre las montañas. “Te llevaban en una combi tipo 8 de la mañana y te quedabas hasta las 7 de la tarde. Estábamos todo el día, pero no siempre actuando. Capaz te tocaba esperar tres horas”.

En los diferentes sets la producción esperaba a todo el elenco con desayuno. Después iban a vestuario a ponerse los trajes y pasaban por maquillaje. Una vez que ya estaban listos arrancaba la acción.

“Había uno que siempre cuando marchaba hacía cualquier cosa, y el ex militar lo retaba y le decía ‘ponete las pilas’, pero como no le salía lo mandó atrás de todos para que no se notara”, recuerda Hernán.

La confidencialidad sobre la trama es absoluta. Ninguno de los extras sabe exactamente de qué se tratan los capítulos en los que aparecen. “No te contaban lo que iba pasando, sólo sabías lo que pasó en tu escena. Nos decían: ‘hacé esto’. Sólo escuchábamos a los actores principales en las partes que estábamos presentes”.

A diferencia de lo que creía Hernán, el clima de trabajo fue muy relajado. “Yo pensé que iba a ser un poco más serio, pero todos, desde vestuario hasta el militar que nos entrenaba y los actores, se sacaban fotos, podías hablar, y si hacías alguna cagada iba todo de vuelta y nadie te retaba”.

Si bien él pudo sacarse fotos con sus actores favoritos y ellos estaban predispuestos, no estaba permitido hacerlo dentro del set. “Entre escena y escena ellos se iban a una carpa. Yo los intercepté y les pedí una foto, te los cruzabas un segundo”.

Después de completar sus tres días de rodaje, lo volvieron a convocar, pero tuvo que declinar la oferta porque su trabajo en Amazon no le permitía combinar las dos cosas.

Hernán aparecerá en la segunda parte de la sexta temporada, que posiblemente llegue a finales del 2020. Su ansiedad es mayor a la de cualquier otro fanático, porque no ve la hora de aparecer en cámara. “Hay una escena en la que yo estoy muy en primer plano y espero que por favor no la corten”, dice el argentino.

Fuente: Catalina Deguer para Clarín