Pollo: revelan por qué no hay que lavarlo (antes de comerlo)

Pollo: revelan por qué no hay que lavarlo (antes de comerlo)

¿Lavar o no lavar? He aquí el eterno debate sobre alimentos de consumo diario y masivo como el pollo. Cómo evitar una intoxicación.

A diferencia de lo que ocurre con las frutas y verduras, recomiendan no lavara el pollo antes de comerlo. Hace eso con un alimento crudo antes de cocinarlo puede aumentar su riesgo de intoxicación alimentaria por la bacteria Campylobacter.

El Servicio Nacional de Salud de Estados Unidos detalló que salpicar agua al lavar el pollo con una canilla puede propagar la bacteria en las manos, las superficies de trabajo, la ropa y el equipo de cocina.

Las gotas de agua pueden viajar más de 50 cm en todas las direcciones. Solo se necesitan unas pocas células de Campylobacter para causar una intoxicación alimentaria. Por eso, no hay que lavar el pollo.

La mayoría de los casos de infección por Campylobacter provienen de aves de corral. Esto puede causar severo dolor de estómago, diarrea profunda y, a veces, vómitos durante dos o cinco días.

En ciertos casos, sin embargo, también puede conducir al síndrome del intestino irritable , la artritis reactiva y el síndrome de Guillain-Barré. Frente a esto, es necesario tomar una serie de recaudos:

 

1 – Cubrir el pollo crudo con papel film para que sus líquidos no contaminen al resto de los alimetos.

2 – No hay que lavarlo, sus bacterias solo se morirán al cocinarlo.

3 – Lavar TODOS los utensilios usados.

4 – Usar una tabla de cortar distinta para el pollo crudo (también un cuchillo diferente en caso de que se quiera cortar otro alimento).

5 – Cocinar bien el pollo (que no quede crudo).

6 – Al momento de comprar el pollo en un supermercado o almacén: colocarlo adentro de una bolsa de plástico para evitar que contamine el entorno.