Playa, drogas y sexo: la fiesta loca de los hijos del poder que generó un brote en Venezuela

Playa, drogas y sexo: la fiesta loca de los hijos del poder que generó un brote en Venezuela

Una semana de fiesta y excesos en una isla paradisíaca del Caribe, con drogas y prostitutas llegadas de Europa. Ese fue el origen de un brote de coronavirus entre los hijos de la élite gobernante venezolana.

Hasta la fecha, el virus mató a siete personas en Venezuela y 166 se contagiaron, según las cifras oficiales. Sin embargo, las posibilidades de que la pandemia desborde la capacidad de un sistema de salud muy debilitado, en el que los hospitales se quedan sin agua, luz y suministros, son altas.

No está claro cuántas personas se contagiaron el mes pasado en el archipiélago de Los Roques. Pero esa fiesta ruidosa generó preocupación en el nivel más alto del gobierno y suscitado la condena de los venezolanos que llevan semanas encerrados en su casa.

“Hubo una fiesta, en una isla, y prácticamente todos los de la fiesta dieron positivo en los análisis”, dijo el presidente Nicolás Maduro en la TV estatal el 20 de marzo.

Tres días después, al filtrarse incómodos posteos en Instagram con el hashtag #CoronavirusParty, minimizó el hecho.

“¿Quién va a criticar una fiesta? No sabían que estaban enfermos”, dijo Maduro, que el mes pasado fue acusado de narcotráfico por los Estados Unidos.

En América Latina, la región más desigual del mundo, se culpa a las élites que hicieron viajes de lujo por haber importado el virus. En México, por ejemplo, casi veinte personas se contagiaron después de un viaje para hacer esquí en Vail, Colorado.

En Venezuela, castigada por una escasez de alimentos y medicamentos que obligó a 5 millones de habitantes a huir, los festejos fastuosos generan indignación. Esos bolsones de riqueza son también más difíciles de ver en medio de la incesante propaganda que ensalza a los trabajadores pobres.

Las fiestas de Los Roques fueron organizadas por varios hombres de negocios vinculados al gobierno, según dos personas con conocimiento de las reuniones que pidieron anonimato por temor a las represalias, según indicó el periodista Joshua Goodman de la agencia AP.

Si bien ninguna de las dos personas que hablaron con The Associated Press estuvo presente en la fiesta, sí asistieron o a otras reuniones con el mismo grupo y están en contacto con varios de los que concurrieron.

Entre los jóvenes estaba Jesús Amoroso, hijo del máximo funcionario anticorrupción de Maduro, que fue sancionado por el Departamento del Tesoro de los EE.UU. por presuntamente debilitar la democracia venezolana.

Una vocera dijo que Zion y Quiles estaban en la isla para filmar un video y no asistieron a ningún evento social. Ambos dieron negativo en los análisis para detectar el virus.

En un país asolado por la miseria, Los Roques es un oasis para los pocos que pueden permitírselo, entre ellos los colaboradores y parientes de altos funcionarios que viajan en aviones privados a ese grupo de islas diminutas.

Las fiestas en las islas se han vuelto más populares en tanto Miami, Madrid y Nueva York ahora son inalcanzables debido a las sanciones estadounidenses que bloquearon el acceso a las cuentas de banco en el extranjero y los viajes fáciles. Los hijos de Maduro son de la partida, según las dos personas, aunque ninguno asistió a la fiesta más reciente.

La fiesta con cocaína rosa

En general, en las fiestas se consumen drogas psicodélicas 2C-B, conocidas como “cocaína rosa” por su alto precio y el polvo rosado con que están hechas, dijeron las dos personas.

Fuente: TN