¡No se tire la comida! Cómo reutilizar y reciclar los alimentos

¡No se tire la comida! Cómo reutilizar y reciclar los alimentos

El mal tratamiento de los alimentos es un problema y un especialista nos da 9 consejos a la hora de reutilizar.


Según los entendidos en todo el mundo se desperdicia un tercio de la producción mundial de alimentos por año, ya que estos terminan en la basura. Esa cifra es obscena y un insulto a las personas que día a día no tienen para comer, por lo que se podría reutilizar.

 

Pero más allá de eso, que es algo increíble, también está el impacto ambiental que el desperdicio de estos alimentos provoca, ya que se utilizan recursos de más, es decir materias primas, agua y energía en su producción para que luego terminen en la basura, aumentando la contaminación y la huella de carbono, en definitiva un mal que afecta tanto a las personas como al planeta.

 

Por eso, los especialistas tratan de crear conciencia de esto y proponen la “regla de las tres R” (reducir, reutilizar y reciclar), algo simple y que ayuda mucho. Por eso nos dan estos 9 consejos.

Comprar con criterio:

Cundo vamos a comprar no nos tenemos que dejar llevar por cosas triviales o por productos que no necesitamos. Tenemos que asegurarnos de hacer una lista con lo básico y necesario luego de haber planificado las comidas de las semana. De esta manera evitaremos comprar cosas que no terminamos comiendo y se ponen feas.

Congelar en vez de tirar:

Esta es una gran manera de conservar los alimentos, lo que nos quedó de un guiso por ejemplo, se puede poner en el congelador para que no se ponga feo y así comerlo otro día. Lo mismo se puede hacer con las frutas siempre y cuando sean trozadas.

Comprar por unidad:

Por lo general, en los supermercados no obligan a comprar frutas o verduras en una bandeja donde vienen varias, pero si solo necesitamos una o dos, corremos el riesgo de que el resto se pongan feas, por eso es mejor comprar por unidad o solo las que vamos a necesitar. Además reducimos el uso de envases o bandejas de plástico.

La Carne:

Con el consumo debemos ser muy conscientes ya que, según Greenpeace, la industria ganadera genera un 14,5% de gases de efecto invernadero, lo que equivale a la misma cantidad que emiten autos, trenes, barcos y aviones juntos. Por eso es fundamental comprar solo lo que vamos a consumir, si bien es importante para nuestra dieta por sus proteínas, deberíamos comer solo lo necesario.

Compra semanal:

Este tipo de compra es más eficiente que la famosa compra del mes, ya que es más fácil de programar lo que vamos a comer durante la semana y así conservar los alimentos justos y frescos para esto sin necesidad de desperdiciar.

Todo se aprovecha:

Con las cabezas de las gambas o el pescado podemos hacer un caldo, lo mismo si guardamos los restos de las verduras que usamos para cocinar (papas, zanahorias, morrones, cebollas), solo tendremos que sofreírlo un poco, dejarlo hervir media hora y colar para tener un delicioso (y natural) caldo de verduras que podremos utilizar para una sopa, una paella o un guiso. También las sobras del pollo pueden servirnos para enriquecer ese caldo.

Un día de sobras:

Por lo general siempre que se cocina quedan pequeñas porciones que podemos ir guardando y un día almorzar o cenar un popurrí de todo lo que quedo de la semana, no solo será una rica comida, sino que además variada y no tendremos que desperdiciar alimentos sino que los podremos reutilizar.

Envases sustentables:

Es algo sencillo, comprar los alimentos a granel o con envases de papel es mejor que estar comprando en el súper y volver a casa repletos de paquetes. De esta manera ayudamos reducir los residuos y además podremos cocinar sanamente.

Otras propuestas:

En la actualidad hay empresas que se dedican a vender los alimentos que sobran en reataurantes y comercios o productos que están cerca de su fecha de caducidad y que no se los pone en las góndolas simplemente porque el envase esta dañado o deformado.

También existen aplicaciones para como Noodle que nos ofrecen recetas para realizar platos con los restos de alimentos que tenemos en la heladera

Fuente: Abc bienestar