Mitos y verdades sobre el uso del microondas

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El microondas está presente hoy en la mayoría de las casas, pero todavía genera suspicacias. Aquí, cinco preguntas, mitos y respuestas.

1) La comida que se cocina es peligrosa. FALSO.

Las microondas son ondas electromagnéticas de alta frecuencia, similares a las de un celular, TV por cable o una radio, que actúan sobre determinadas moléculas (las polares) del agua, las grasas y los azúcares sin alterarlas. “En ningún caso modifica la composición química de los alimentos, más allá de los cambios normales que se producen en cualquier método de cocción”, apunta la química Laia Badal, de la Fundación Alícia de España, que desde 2011 realiza investigaciones del microondas y la cocina.

2) El uso continuado del aparato enferma. FALSO.

Hubo un tiempo en que el microondas era tan desconocido que hasta se pensaba que podía envenenar, dejar impotente o ciego a quien lo usara. Hoy nadie cree eso, pero sí continúa presente la idea de que ponernos delante de ellos cuando están funcionando puede provocar cáncer. Claudi Mans i Teixidó, profesor del departamento de ingeniería química de la Universidad de Barcelona, explica que las ondas del aparato no emiten radiaciones ionizantes, o sea, que no provocan mutaciones en los seres vivos, no afectan afectan al ADN, ni incrementan el riesgo de desarrollar tumores.

3) El microondas te puede quemar. VERDADERO.

A diferencia de los celulares o del radar, en el microondas las ondas están concentradas en un espacio cerrado. “El riesgo es que salgan al exterior porque nos podrían provocar lo mismo que a los alimentos, calentar nuestros tejidos y quemarnos”, indica Badal, y advierte de la importancia de que el aparato esté en perfectas condiciones. Debemos revisar que la puerta cierre bien y que no tenga ninguna fractura, por ejemplo, provocada por un cuchillo que haya caído encima del horno. “Los microondas tienen sistemas de seguridad para evitar que las ondas atraviesen las paredes metálicas del aparato”, afirma. Las paredes tienen una malla metálica con agujeros de 1,5 mm y la longitud de onda de la microonda es de 12 cm.

4) El microondas destruye todos los nutrientes. FALSO.

“Los alimentos cocinados en el microondas son igual de seguros y tienen el mismo valor nutricional que los cocinados en un horno o en una cocina convencional”, explica la experta de la Fundación Alícia. De todos modos, “se pierden algunas vitaminas y minerales, como pasa en toda cocción”.

5) Cualquier recipiente es válido para un microondas. FALSO.

Únicamente podés introducir aquellos que estén homologados y fabricados para resistir altas temperaturas. Se dice que plásticos y microondas son incompatibles con este horno porque con el calor se pueden producir migraciones de componentes o sustancias negativas del plástico a los alimentos, “pero hoy en día ya encontramos en el mercado muchos recipientes de plástico que usamos para llevar la comida al trabajo perfectamente aptos para cocinar en microondas”, cuenta la experta de la Fundación Alícia.

Es normal que surjan dudas: el microondas es una caja cerrada y opaca que no cocina con el método tradicional.

Una advertencia insólita en EE.UU.

En 2005 la Organización Mundial de la Salud publicó un documento donde se indicaba que, si se usa siguiendo las instrucciones del fabricante, el microondas es seguro y conveniente para calentar y preparar alimentos para el consumo. Parece increíble, pero cuentan que en los manuales de instrucciones en EE.UU. advierten que no debemos introducir animales (como gatos o perros) para secarlos, y si lo hacen es, probablemente, porque a alguien se le ocurrió esta insensatez y presentó una demanda al fabricante.