Los dueños de perros son mucho más felices que los dueños de gatos

Los dueños de perros son mucho más felices que los dueños de gatos

Lo señala una muy respetada encuesta que por primera vez incluyó preguntas sobre la posesión de perros y gatos.

Como perros y gatos se ponen los dueños de estas mascotas cada vez que se intenta determinar cuál de las dos es mejor para un hogar. Pero, ya existe un estudio que señala la respuesta: los dueños de perros son más felices que los de gatos.

La General Social Survey, es una muy respetada encuesta que mide categorías como la política, la cultura y el comportamiento estadounidense desde hace más de cuatro décadas. Finalmente, en 2018, sumaron una serie de preguntas sobre la posesión de mascotas

El resultado arrojó datos que sirven para cuantificar la población de mascotas en Estados Unidos -casi 6 de cada 10 hogares tienen al menos una. Pero, además, permitieron ver cómo la tener mascotas se superpone con sensaciones como la felicidad.

La felicidad en números

Primero, se pudo llegar a la conclusión de que hay poca diferencia entre quienes tienen mascotas y los que no en cuanto a la felicidad. Ambos grupos son estadísticamente indistinguibles en cuanto a la probabilidad de identificarse como “muy felices” (un poco más de 30%) o “no demasiado felices” (en la adolescencia).

Segundo, al desglosar los datos por tipos de mascota -gatos, perros o ambos- surge el dato que los dueños de canes tienen el doble de probabilidades que los de gatos de decir que están muy felices. Mientras que las  personas que poseen ambos animales se ubican en un punto intermedio.

En conclusión, quienes tienen perros, son un poco más felices que los que no tienen mascotas. A la vez  que quienes están en el equipo de los gatos, son significativamente menos felices que los que no tienen mascotas. Para finalizar, quienes tienen ambos parecen anularse en cuanto a felicidad.

Cabe decir que quienes tienen conejos, lagartos o peces, no pueden ser analizados debido a que no hay suficientes de esas personas en la encuesta para hacer una muestra estadísticamente válida.

¿Qué ocurre con otros factores importantes?

Resulta notable la brecha de felicidad entre quienes tienen perros y gatos. Incluso, es más grande que la de las personas que se identifican como de clase media y alta. A su vez, es casi tan grande como la brecha entre quienes dicen que están en una situación “justa” en lugar de “buena o excelente” de salud.

También, la General Social Survey muestra que los dueños de canes, por ejemplo, tienen más probabilidades de casarse y ser dueños de sus propios hogares que los amos de gatos. Estos factores afectan la felicidad y la satisfacción con la vida.

Sin embargo, investigaciones previas de este tema dieron resultados mixtos. En 2006, El Pew Research Center no encontró diferencias significativas en la felicidad entre dueños de mascotas y los que no tienen mascotas, o los propietarios de canes y gatos. Pero se puede observar que esa encuesta no se dividió entre personas que poseían “solo” un perro o un gato y las que poseían “ya sea” un perro o un gato.

Otros estudios

Una investigación de 2016 sobre los dueños de perros y gatos, ya había demostrado mayores calificaciones de felicidad para los dueños de los caninos en relación con las personas con gatos. Según este estudio, la diferencia radicaba en su personalidad: los dueños de perros tendían a ser más agradables, más extrovertidos y menos neuróticos que los dueños de gatos.

En esta linea, un estudio de 2015 vinculó la presencia de un gato en el hogar con menos emociones negativas, pero no necesariamente un aumento en las positivas.

Otro estudio de 2013 sostiene que algunas de las relaciones entre la mascota y la felicidad son casuales, al menos cuando se trata de caninos. Por ejemplo, señala que los dueños de perros tienen más probabilidades de participar en actividades físicas al aire libre que las personas que no tienen canes, provocando beneficios para la salud y la felicidad.

A su vez, la investigación demuestra que los dueños de canes tienen más probabilidades que otra gente de entablar amistades con las personas de sus vecindarios, debido a los encuentros aleatorios que ocurren cuando salen a pasear con sus mascotas. Esas conexiones sociales probablemente contribuyen a un mayor bienestar entre los dueños de perros.