El mito popular de “donde entra una manzana, no entra un médico” podría no ser necesariamente cierto.

De hecho, las manzanas conllevan algunos riesgos que pueden hacer que tengas que ir corriendo al médico.

Pero no se trata solo de enfermarse. Es posible que las manzanas simplemente no apoyen tus objetivos de salud, especialmente si estás tratando de bajar de peso.

Contienen algo llamado amigdalina, que se convierte en cianuro mortal cuando las semillas se mastican o trituran. Es un mecanismo de defensa eficaz para la fruta porque el cianuro interfiere con el suministro de oxígeno a las células de su cuerpo y puede matar a una persona en cuestión de minutos con una dosis suficientemente alta.

Accidentalmente comer una semilla o dos no te matará, pero puede causar efectos negativos para tu salud, como mareos, debilidad, confusión, dolor de cabeza, náuseas, vómitos y calambres estomacales.

Las frutas producen su propio recubrimiento de cera natural, pero cuando los productores las lavan antes de enviarlas al mercado, este recubrimiento se elimina. Para compensar, las manzanas se cubren con una cera sintética para que se vean brillantes y firmes. Ese efecto visual disfraza la edad de la manzana, haciendo imposible que los consumidores sepan si sus manzanas están frescas antes de comprarlas.

El recubrimiento de cera oficialmente se considera seguro, pero muchas personas reportan problemas de salud como dificultad respiratoria, úlceras o infecciones. Si te sientes incómodo después de comer una manzana, la cera podría ser la culpable.

Las manzanas siempre aparecen en la lista de las peores frutas que produce el Environmental Working Group, la cual revela los productos más cargados de pesticidas cada año. De hecho, las manzanas han ocupado el número uno de la lista durante más de 5 años consecutivos.

El pesticida puede ser difícil de quitar de la fruta debido a su recubrimiento de cera. Una mejor opción son las manzanas orgánicas, pero estas pueden ser extremadamente caras.

El jugo de manzana sin pasteurizar o la sidra de manzana, pueden ser peligrosos. Las personas se han enfermado gravemente después de consumir el E. coli y criptosporidium que se encuentran en las bebidas de manzana sin pasteurizar. Por lo tanto, los niños, los ancianos, las mujeres embarazadas y cualquier persona con un sistema inmunitario debilitado solo deben tomar jugo de manzana pasteurizado y sidra, si es que lo hacen. Cuando bebes el jugo solo, tomas mucha azúcar sin ninguna fibra para mitigarlo.

Cuando intentas comer de manera saludable y bajar de peso, puedes limitar la carne y las comidas rápidas y consumir más frutas y verduras para apoyar tu objetivo. Pero en el caso de las manzanas, su perfil nutricional puede evitar que bajes esos kilos.

Eso es porque las manzanas contienen muchos carbohidratos. Si bien no son carbohidratos simples que aumentarán el nivel de azúcar en la sangre, proporcionan un combustible tan fácil para darte energía que el cuerpo no necesita quemar grasa para complementarlos. El contenido de fibra en las manzanas también puede causar hinchazón y gases, haciéndote sentir más pesado de lo que realmente estas.

Las personas que son alérgicas al polen de abedul también están en riesgo de desarrollar una alergia a las manzanas. Esto puede ocurrir en cualquier momento, incluso si anteriormente podías comer manzanas sin ningún problema. Los síntomas de una alergia a la manzana pueden ser tan inofensivos como la urticaria o tan incómodos como los vómitos, pero también pueden incluir una anafilaxia potencialmente mortal, en la cual la garganta se cierra.

Las manzanas secas también son preocupantes porque contienen dióxido de azufre, que se les agrega para preservar el color. El dióxido de azufre es un alérgeno común. Si descubres que las manzanas te causan una reacción alérgica menor (picazón, dolor de garganta o moqueo) pero aún te gustan mucho, intenta comerlas sin la cáscara.

Al igual que con todas las cosas, simplemente recomendamos la moderación si decides seguir comiendo manzanas. Limitar su consumo, quitar cuidadosamente las semillas y pelar la manzana puede minimizar las consecuencias negativas para la salud. Si te lo puedes permitir, lo orgánico siempre es una opción más saludable.

También hay formas de eliminar el recubrimiento ceroso de las manzanas, como sumergirlas en agua caliente durante un minuto o dos y luego realizar un enjuague final con agua fría antes de comerlas. Otra opción es jugo de limón y una solución de bicarbonato de sodio, o enjuagarlas con vinagre de manzana.

Las manzanas contienen mucha nutrición y pueden ser parte de una dieta saludable, pero también conllevan riesgos que son importantes de considerar.