Las tarjetas de débito y crédito del BBVA podrán ser cargadas en el celular

Las tarjetas de débito y crédito del BBVA podrán ser cargadas en el celular

La explosión de los pagos digitales, empujada por la pandemia, traerá una vía más para pagar sin billetes, ni tarjetas plásticas, ni tickets para firmar. Mediante un convenio con Visa, las tarjetas de débito y crédito del BBVA ofrecerán la posibilidad de ser cargadas en el celular y se podrán utilizar de manera contactless, acercando el teléfono a la terminal de pagos POS. El banco de origen español será el primero en el país en ofrecer este servicio, pero en Visa confirmaron que ya se negocia con otras entidades financieras para implementarlo.

Para poner en marcha el servicio, BBVA utilizó su aplicación Go, que hasta ahora servía solo para informar promociones o beneficios, y la transformó en una app transaccional, de pagos, para todos los celulares Android con tecnología NFC.

Tras descargar la aplicación, registrarse por única vez y cargar las tarjetas de débito o crédito, el usuario podrá hacer pagos con solo tener la pantalla encendida del móvil y arrimarlo a la terminal POS. Solo si la compra es superior a determinado monto, también se pedirá desbloquear el móvil. Así, será posible ingresar a un comercio y pagar sin tocar nada más que el propio celular. La app enviará una notificación con los detalles de la operación para que el usuario tenga un registro.

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En ese último punto reside la diferencia entre esta forma de pagar con el celular y los pagos con código QR. Los impulsores de los pagos contactless afirman que la opción es más rápida y simple que el QR, que obliga a desbloquear el teléfono, abrir una app, escanear el código QR y, en algunos casos, marcar alguna clave. Esa velocidad podría ayudar a algunos comercios con mucho público, evitando gastar tiempos valiosos del cliente en la caja.

Esta clase de pagos que digitalizan la tarjeta dentro del celular, compiten abiertamente con los pagos QR, que el Banco Central impulsó con una nueva normativa, Transferencias 3.0, que entrará en vigencia el próximo 7 de diciembre. Visa ya adelantó su oposición a ese sistema, ya que en algunos casos utiliza sus tarjetas de débito para realizar transferencias cuenta a cuenta vía QR.

“Promovemos cualquier sistema de pago alternativo al efectivo mientras sea seguro. Pero también invitamos a usar los dos sistemas, el pago contactless y el QR para ver cuál es la mejor experiencia de pago”, señaló Gabriela Renaudo, country manager de Visa, quien añadió que inició “un diálogo constructivo, de cooperación técnica” con el Banco Central para “garantizar los niveles de seguridad” del sistema Transferencias 3.0.

Los impulsores de los pagos contactless afirman que la opción es más rápida y simple que el QR, que obliga a desbloquear el teléfono, abrir una app, escanear el código QR y, en algunos casos, marcar alguna clave

Otro aspecto clave de esos pagos es la “tokenización”, que es como se llama el mecanismo de seguridad de Visa que permite proteger los datos de la tarjeta y reemplazarlos por un código numérico, único para cada transacción.

En BBVA estiman que el 75% de los comercios con terminal POS ya tienen un equipo para recibir pagos contactless pero a la vez admiten el difícil panorama del país del “solo efectivo”: 9 de cada 10 pagos en la Argentina se realizan con billetes.

“El verdadero enemigo es el efectivo y para eso hay que crear mejores experiencias digitales, con bajas barreras de acceso. En España, el 10% de los pagos con tarjeta ya se hace con el celular”, dijo Santiago Benvenuto, gerente de Medios de Pago de BBVA, quien señaló que Go será una “super app”, que pasará de ser una herramienta promocional a una billetera digital.

El nuevo formato de la aplicación Go se integrará a Modo, la billetera digital común que casi 30 bancos lanzarán para hacer pagos QR y transferencias para salir a competir con Mercado Pago, de gran desarrollo en especial entre el segmento no bancarizado. El lanzamiento de Modo se espera para antes de fin de año. BBVA, junto con Santander, Galicia y Macro, fue uno de los bancos que iniciaron el proyecto.