Las posturas sexuales más silenciosas por si tenés compañía en casa

Las posturas sexuales más silenciosas por si tenés compañía en casa

Los gemidos es una de las diferentes formas de manifestar el placer que estás sintiendo durante una relación sexual. Pero en algunas ocasiones, tenés compañía en casa y vos y tu pareja quieren prevenir que los «ruidos molestos» incomoden a los invitados.

Ahí es donde entra en juego el «sexo silencioso», una manera distinta de conectar con tu pareja. En este tipo de encuentro sexual el lenguaje corporal, el contacto visual y las señales somáticas son las herramientas para transmitirle al otro lo que se desea o te gusta.

Los sexólogos comparan ese tipo de relaciones íntimas con compartir un secreto con tu pareja, con un potencial excitante muy elevado.

Pese a los beneficios, a algunas personas les puede costar mantener sexo de forma silenciosa. Una de las maneras de lograrlo es elegir posiciones sexuales que eviten movimientos bruscos y que faciliten poder reprimir a gritos.

Máximo placer al mínimo volumen

– Cucharita: en esta postura en la que uno se encuentra delante y el otro detrás tumbados permite una penetración profunda sin necesidad de mucho movimiento. Asimismo, las manos están libres para poder estimular otras zonas de la pareja.

Una alternativa es la cuchara frente a frente, en la que la mujer, en lugar de dar la espalda al varón, se coloca mirándolo.

– Cowgirl: ella arriba mientras el hombre está tumbado. Si se lleva a cabo de forma lenta u oscilante, esta postura también es una gran aliada para tener sexo silencioso, además de que permite un contacto visual y el acceso a otras zonas erógenas del cuerpo.

– Estilo perrito: si esta postura se lleva a cabo despacio se puede disfrutar de las múltiples ventajas que ofrece, como una penetración profunda y ángulo ideal para la estimulación del punto G, pero además permite taparse la boca de una manera fácil en el caso de ser necesario.

– El Ohm: ambos sentados mientras el que se encuentra arriba rodea las piernas del otro. Otra postura que no requiere de mucho movimiento y que permite el contacto visual y se tienen las manos libres para estimular otras zonas erógenas.

– Arrodillados: en esta posición no hay empuje intenso y además se puede llevar a cabo en cualquier parte con mucha comodidad, por lo que si tenés una cama ruidosa o incluso debés compartir habitación, podés escaparte un rato al baño en plena noche y dar rienda suelta a la pasión.

– Misionero: la clásica postura sexual que no podía faltar en esta lista. Como el resto de las enumeradas anteriormente, no es necesario un movimiento brusco para obtener placer y es una de las posiciones más cómodas para besarse durante el coito, lo que asegura el silencio durante el acto.

Fuente: TN