La palabra del 2019: por qué este año no fue una palabra

La palabra del 2019: por qué este año no fue una palabra

Los emojis o emoticones le ganaron a las palabras y fueron elegidos como la “palabra del año” en el 2019 según Fundéu BBVA.

la palabra del año

 

La Fundación del Español Urgente elige desde hace siete años la “Palabra del año”. El 2019 fue sumamente especial ya que es el primer año en el que no se elige una palabra. La Fundación recalcó un evidente cambio en la forma en que nos comunicamos y se comprobó con la palabra del año: los emoticones.

Algunas de las palabras nominadas para el 2019 eran: “electromovilidad”, “desglobalizacion”, “emoji”, “cúbit”, “neonegacionismo”, “influente, “seriefilo”, entre otras. En  el 2013, la elegida fue “escrache”, mientras “selfi” fue elegida en el 2014. “Refugiado” fue la palabra del 2015, “populismo” la del 2016, “aporofobia” en el 2017 y “microplástico” en el 2018.

 

 

 

“No se trata, por supuesto, de que los emoticones y los emojis vengan a robarnos palabras o a pervertir nuestra lengua, que ha mostrado durante siglos su capacidad para adaptarse a los nuevos tiempos y a las tecnologías de cada época”, explicó el coordinador general de Fundéu BBVA.

Y continuó: “Ni de que acabemos expresándonos solo con este tipo de elementos. Creemos más bien que constituyen un elemento más que contribuye a lograr el fin último de las lenguas: la comunicación entre las personas”.

 

la palabra del año

 

Además, el emoji evoluciona cada año un poco más y en la actualidad ya representan universalidad y a personas muy diferentes con distintas culturas e idiomas. La Fundación es una institución sin ánimo de lucro que intenta promover el buen uso del español pero logró adaptarse a la evolución del lenguaje y eligió a los ‘emojis’ como la palabra del año.

“En un mundo marcado por la velocidad, los emoticonos aportan agilidad y concisión. Y en un entorno en el que buena parte de lo que escribimos, sobre todo en chats y sistemas de mensajería instantánea, es comunicación oral puesta por escrito, estos elementos nos permiten añadir matices gestuales y de intención que de otro modo se perderían”, agregó el coordinador.