Hablar mucho mejora la vida e incluso alargarla

Hablar mucho mejora la vida e incluso alargarla

Sirve como un estimulante para el cerebro, para afianzar los lazos afectivos y es tan bueno para el que lo hace como para quien escucha.

Los especialistas en salud confirmaron que hablar mucho es fundamental para gozar de buena salud y vivir mejor. A pesar de tratarse de una molestia para algunos, es una actividad que podría prolongar la vida.

“Más allá de cualquier hábito saludable que podría favorecer estadísticamente a estar mejor o vivir más, es fundamental focalizarse en lo que son los vínculos y las conexiones sociales”, explicó el médico especialista en psiquiatría Rodrigo Archain, a Con Bienestar.

En la misma línea, el doctor añadió: “Esto es lo que realmente favorece a mejorar la calidad de vida desde el punto de vista cognitivo. No solo por interactuar socialmente se va a vivir más, pero sí mejorará la calidad de vida”.

Por otro lado, el psiquiatra español Luis Rojas Marcos aseguró que las personas que hablan mucho suelen disfrutar de una vida mejor: más plena, sana y larga. “Hay muchos estudios que demuestran que la persona extrovertida, la persona habladora, vive una vida mejor, con más satisfacción, más sana, y vive más”, explicó en entrevista con la agencia de noticias EFE.

“Sucede muchas veces con algunos adultos mayores que dejan de salir de sus casas, se aíslan y pierden el contacto con el afuera. Diferente a una persona que está en constante interacción, en un ámbito con pares o desconocidos, donde se pueden intercambiar ideas diferentes y por lo tanto estimular la mente”, describió Archain.

mujer extrovertida
La persona extrovertida suele vivir mejor. (Foto: ilustrativa)

La mujer suele hablar más que el hombre

Asimismo, el doctor Rojas asegura que la mujer, en general, es más habladora, y por eso vive más. “Cuando se mide el número de palabras al día la mujer pronuncia aproximadamente unas 15 mil palabras más que el hombre”, afirmó.

Por su parte, la psicóloga canadiense Susan Pinker explicó, en una charla TED, que las mujeres en promedio viven entre seis y ocho años más que los hombres. Pero encontró una zona remota, montañosa, en Cerdeña, una isla italiana en el Mediterraneo, donde la superlongevidad es común a ambos sexos.

Su curiosidad la llevó a investigar el motivo por el cual sucedía esto. Entre todos los factores que influían, encontró uno que se destacaba: integración social. Es decir, cuánto interactúan con gente a lo largo del día, no solo con conocidos, y en persona cara a cara, no por redes sociales.