Experimento social: ofrecen un trabajo con USD 2.320 de salario mensual para no hacer nada por el resto de la vida

Experimento social: ofrecen un trabajo con USD 2.320 de salario mensual para no hacer nada por el resto de la vida

Imagínese que por el resto de su vida no le darán nuevas tareas. Puede mirar películas todo el día, leer libros, dedicarse a su deporte o a su hobby preferido, explorar alguna tarea creativa o simplemente dormir. Lo único que tiene que hacer es marcar su ingreso al comienzo de la jornada y volver a hacerlo al final del día. El empleo es permanente, no hay posibilidad de que lo echen ni tendrá que preocuparse nunca por conseguir un nuevo trabajo. Y le van a pagar 2.320 dólares mensuales, con incrementos anuales, vacaciones y aportes para la jubilación.

Ese empleo, aunque no lo crea, existe y no hay requisitos previos para los postulantes, aunque recién aceptará solicitudes de los candidatos en 2025, cuando este próximo a inaugurarse el lugar en el que deberá presentarse cada día a «trabajar»: la nueva estación de tren de Korsvägen, en la ciudad de Gotemburgo, Suecia.

En 2017, la Agencia de Arte Público de Suecia y la Administración Sueca del Transporte llamaron a un concurso internacional para artistas interesados en realizar su aporte para la nueva estación. El ganador recibiría 7 millones de coronas suecas (USD 750 mil).

Simon Goldin y Jakob Senneby propusieron entonces romper con la idea del típico mural o escultura que adorna las estaciones de trenes y pensar en un proyecto disruptivo. Su idea se titula «Empleo eterno» y es, al mismo tiempo, un experimento social y un manifiesto político.

«Frente a la automatización masiva y la inteligencia artificial, la inminente amenaza/promesa es que todos nos convertiremos en productivamente superfluos», escribieron en el proyecto que resultó ganador. Antes de su oferta contracorriente: utilizar el dinero del premio para pagarle a un trabajador de por vida sin asignarle tarea alguna. «Todos estaremos empleados en Korsvägen, como solía ser», resumieron.

En la práctica, funcionará así: el trabajador marcará su ingreso por la mañana en la estación de Korsvägen. Automáticamente, se encenderá una fila de luces adicionales en las plataformas ferroviarias, avisando a los pasajeros que el trabajador sin tareas ya comenzó su jornada laboral. Durante el día, la persona seleccionada podrá hacer lo que quiera. Ni siquiera debe quedarse en la estación. Incluso puede renunciar y será remplazado por otro trabajador. «Cualquier cosa que el empleado elija hacer, será su trabajo». Al final del día, el trabajador marcará su salida, y las luces que anuncia su presencia se apagarán.

Los autores del proyecto citaron la teoría del economista francés Thomas Piketty sobre la riqueza acumulada creciendo a una tasa mayor que los incrementos en los salarios de los trabajadores. El resultado, según Piketty, es una brecha creciente entre los muy ricos y el resto de la población. Siguiendo esos cálculos, Goldin y Senneby estimaron que creando una fundación que impida que se le apliquen impuestos al importe del premio y luego invirtiéndolo ese dinero en el mercado, se podría pagar el salario de un empleado por toda la «eternidad».

De hecho, los artistas adjuntaron junto a su proyecto un análisis financiero de un banco sueco que concluye que si se coloca el dinero en un fondo de inversión, se podría pagar un salario mensual de 21.600 coronas (USD 2.312), con un incremento anual del 3,2% -consistente con los aumentos que perciben los empleados públicos en Suecia- y, según las fluctuaciones promedio del mercado, estimó que hay un 75% de posibilidades de que los intereses alcancen para pagar el salario durante 120 años.

«En este sentido, el trabajo artístico puede funcionar como una medida de nuestra creciente desigualdad», explicaron Goldin y Senneby.

En octubre pasado, al declarar ganador a este proyecto, el jurado lo definió como «una expresión artística de gran calidad». Pero la noticia generó un gran debate en Suecia, muchas veces contradictorio.

«Viejos socialdemócratas acusaron al proyecto de utilizar realismo financiero para burlarse de los logros trascendentales del Estado de bienestar», explicó en un artículo Brian Kuan Wood, miembro de la dirección de la Fundación Empleo Eterno. En tanto que «Progresistas neoliberales lo acusaron de desperdiciar dinero de los contribuyentes para montar un retorno nostálgico a ese mismo Estado de bienestar».

Fuente: Infobae