Estos son los signos más asustadizos del zodíaco

Estos son los signos más asustadizos del zodíaco

Una noche oscura o un ruido fuerte es todo lo que necesitan para estar aterrados. Con ellos no hay seguridad que valga, hasta una sombra extraña les da un miedo tremendo, aunque sea evidente que no hay ningún peligro.

Algunas personas se dejan llevar por su imaginación y se pasan la vida con temor a todo, por lo que finalmente parecen no haber vivido ni un segundo. Mirá en esta lista cuáles son los signos más asustadizos del zodíaco.

Cáncer

Una de las marcas inequívocas de este signo es que si hay algún atisbo de problema, será el primero en escabullirse. Y no estamos hablando de una situación peligrosa, no. Se asustan en todos los aspectos de la vida. Si alguna vez escuchan la frase «tenemos que hablar», desaparecerán sin dejar rastros durante días, ya que no podrán manejar el susto que les genera la posibilidad de perder a su persona amada.

Piscis

La sensibilidad extrema que manejan los nacidos bajo este signo es uno de sus mayores problemas, y los convierte en uno de los signos más asustadizos de todo el zodíaco. Las dificultades los aterran al punto que quedarán paralizados, como si no supieran qué hacer para salir adelante. No creen que puedan superar las situaciones complicadas que les toca vivir, y eso está ligado a su conocida autoestima baja.

Acuario

Los acuarianos tienen una doble característica en cuanto al valor: tienen coraje para enfrentarse a proyectos nuevos, pero se aterran cuando las cosas no salen como ellos esperan. Otra de sus características es que intentarán ocultar este miedo con excusas inteligentes que suenan verosímiles, pero en el fondo simplemente están asustados. En los enfrentamientos se mantendrán firmes, aunque por dentro estén temblando como una hoja.

Tauro

La característica que hace que los taurinos tengan fama de asustadizos es su prudencia. No es que les dé miedo ni el peligro ni las relaciones con gente nueva, lo que les pasa es que piensan muchísimo algo antes de hacerlo, y si consideran que pueden salir lastimados física o emocionalmente, simplemente no lo hacen. Este miedo que sienten a sufrir los vuelve muy tranquilos, por lo que en realidad casi nunca se enfrentan a dificultades serias.