Equipo argentino detectó que el daño cerebral en esclerosis múltiple se reduciría con ejercicio

Equipo argentino detectó que el daño cerebral en esclerosis múltiple se reduciría con ejercicio

El ejercicio físico, así como otros estímulos cognitivos, sensoriales y sociales, permitieron disminuir lesiones en la forma más discapacitante de la Esceloris Múltiple (EM), según un estudio en ratones por investigadores del Instituto Leloir, el Hospital Italiano y el Conicet. Esta enfermedad crónica alcanza a tres millones de adultos jóvenes a nivel mundial y a más de 12.000 argentinos.

«Los resultados alentadores del trabajo abren las puertas a la aplicación de estrategias de tratamiento no farmacológicas en pacientes con esclerosis múltiple», aseguró la directora del estudio, la doctora Carina Ferrari, investigadora del CONICET en el Instituto Universitario del Hospital Italiano. La EM se caracteriza por ataques del propio sistema inmunológico a la sustancia que recubre los nervios (mielina), lo que puede producir distintos grados de discapacidad, incluyendo un deterioro de las funciones cognitivas.

En el nuevo estudio, el «combo» de estímulos redujo en ratones el daño de la corteza cerebral, atenuó la inflamación, mejoró la memoria a corto plazo y alivió la ansiedad y la depresión, que son algunos trastornos y síntomas que experimentan los pacientes. En una primera etapa, colocaron a un grupo de roedores en un ambiente enriquecido y a otro en uno estándar desprovisto de estímulos durante 28 días. Finalizado ese período, comprobaron que los animales expuestos a estímulos de diferente orden presentaban en la corteza menor falta de mielina, menos inflamación y menor pérdida neuronal.

«La medicina actual se enfoca mucho en los tratamientos farmacológicos, y no ve a la persona con esclerosis múltiple como un todo», afirmó Silva, también neuróloga del Centro Universitario de Esclerosis Múltiple del Hospital Ramos Mejía. Y agregó que el abordaje no farmacológico empieza a cobrar relevancia, y se está publicando cada vez más evidencia científica que lo avala, «dado que también provee beneficios y puede ser complementario al tratamiento farmacológico».