Emily en París es el nuevo e imperdible placer culpable de Netflix

Emily en París es el nuevo e imperdible placer culpable de Netflix

Lily Collins es la protagonista de la serie de Darren Star (Sex and the city) que muestra las vivencias de una joven y confiada ejecutiva estadounidense en la Ciudad Luz.

Darren Star creó famosas series, y a varios de sus personajes femeninos más inolvidables, como Sex and the city y Carrie Bradshaw. La misma que hoy tiene una digna sucesora en la protagonista del espacio con su firma que llega a NetflixEmily en París.

Ella es Emily Cooper (Lily Collins), una veinteañera que trabaja en la empresa de marketing Gilbert Group bajo las órdenes de Madeline Wheeler (Kate Walsh), quien pronto debe viajar a Francia para supervisar la agencia francesa de marcas de lujo que la firma adquirió.

Pero todos los planes cambian de improviso cuando Madeline descubre que está embarazada y Emily es quien viaja a París para ocupar su puesto en la compañía llamada Savoir, dejando atrás su vida en Chicago y a un novio llamado Doug (Roe Hartrampf).

Emily en París | Netflix

Premunida de su talento con el marketing en redes sociales, su colorido vestuario y una confianza a toda prueba, la joven ejecutiva llega a la capital francesa y, tras conocer el departamento que ocupará por un año, se dirige a las oficinas de Savoir.

Pero su seguridad estadounidense está lejos de encantar a sus nuevos compañeros de trabajo, menos si solo sabe algunas palabras en francés. Algo más que inconcebible para su nueva jefa, la estilosa y fría Sylvie (Philippine Leroy-Beaulieu).

Viviendo la Ciudad Luz

Un recibimiento que tampoco es mejor entre colegas como Julien (Samuel Arnold) y Luc (Bruno Gouery), que la bautizan “la plouc” o la campesina. Sin embargo, Emily conoce a un parisino que le entrega su mejor sonrisa: Gabriel (Lucas Bravo), su atractivo vecino.

Y como la suerte parece estar siempre de su lado, Emily y sus ideas son bien recibidas por uno de los clientes más importantes de Savoir, el seductor perfumista Antoine Lambert (Antoine Lambert), quien, como le advierten, está casado y además es amante de Sylvie.

Una relación conocida y aceptada por todos, que solo sorprende a la estadounidense y se convierte en uno de los clichés sobre los franceses que abundan en la serie, junto a su desdén por lo extranjero, sus relajados horarios laborales y sus extensos almuerzos.

Varios de los cuales Emily comparte con Mindy Chen (Ashley Park), una joven china que estudió en EE.UU. y hoy trabaja como niñera en París a escondidas de su millonario padre, que se convierte en su mejor consejera sobre cómo sobrevivir a los parisinos.

Pero, poco a poco, la vivaz ejecutiva se va ganando la confianza de Julien y Luc, haciéndolos sus aliados en la agencia, y también entabla amistad con la simpática galerista llamada Camille (Camille Razat), quien, muy a su pesar, es la novia de Gabriel.

Encanto a toda prueba

Emily en París | Netflix

Así, entre amistades, posibles romances y su tenaz capacidad para enfrentar los problemas laborales, además de una ascendente posición como influencer, la joven ejecutiva va pasando sus días en París, enamorándose de la belleza de sus rincones y su forma de vida.

De la misma forma en que se van sucediendo los 10 capítulos de la serie y Emily -gracias a la labor de Lily Collins- va desplegando un encanto que hace al espectador olvidar todos sus desatinos y, en ocasiones, irrespetuosas actitudes hacia la cultura gala.

Además de ayudar a obviar situaciones algo inverosímiles, como el posible desdén de casi todos los franceses hacia el #MeToo, un diseñador que caricaturiza a modistos como Karl Lagerfeld y el que la mayoría de los parisinos que rodean a la protagonista hablen inglés.

Una mezcla de inusuales conflictos y personajes, junto a bellas postales de la Ciudad Luz, que hacen de la nueva apuesta de Star una de las más entretenidas series de comedia que se han sumado a Netflix. Un verdadero placer culpable para maratonear una y otra vez.