«El que se quiera bajar, que se baje»: Un vuelo repleto de pasajeros entre Madrid y Gran Canaria hace estallar la polémica en medio de la pandemia

«El que se quiera bajar, que se baje»: Un vuelo repleto de pasajeros entre Madrid y Gran Canaria hace estallar la polémica en medio de la pandemia

La alta ocupación de la aeronave hizo imposible respetar las distancias de seguridad decretadas por las autoridades. La aerolínea insiste en que todo fue «absolutamente legal».

Varias imágenes difundidas en redes sociales desde la cabina de un avión de Iberia Express que realizó el trayecto Madrid – Gran Canaria este domingo, con la práctica totalidad de sus asientos ocupados, han generado una notoria polémica en España. En pleno estado de alarma, las imágenes han puesto de manifiesto la amplitud del margen con que se aplica en ocasiones la normativa de seguridad decretada por el gobierno, hasta el punto en que un avión repleto de pasajeros, sentados sin separación en asientos contiguos, sigue presentándose por la aerolínea como «absolutamente legal».

Con estas precisas palabras lo explicó el comandante por la megafonía interna, tal como puede escucharse en un video difundido en Twitter por el canal público autonómico de las Islas Canarias.

Ante las numerosas e insistentes quejas de los pasajeros, que recriminaban a la aerolínea haber llenado el avión e imposibilitar el cumplimiento de las distancias mínimas de seguridad recomendadas por las autoridades, el piloto aclaró que «es absolutamente legal volar con la plena ocupación del vuelo». «El que se quiera bajar, que se baje», añadió, acrecentando la indignación del pasaje.   

«Esto es una vergüenza»

Más allá de la legalidad de la situación en términos estrictos, la escena soliviantó el sentido común de muchos de los pasajeros, y provocó airadas protestas que terminarían amplificándose en las redes sociales. 

«Dónde está la distancia de seguridad?», se preguntaba uno de los pasajeros en un tuit en el que denunciaba la situación. «Va el avión casi completamente lleno y no hay ni siquiera un asiento de separación entre pasajeros. Esto es una vergüenza», añadió.

El video que acompaña su tuit recoge la indignación de varios viajeros que discuten con un miembro de la tripulación y le reprochan que el vuelo vaya a llevarse a cabo en esas condiciones. 

Otra pasajera, en esta ocasión la jugadora profesional de baloncesto Patricia Cabrera, también reclamaba una explicación al hecho de que el avión fuese completamente lleno. En las fotos que adjunta a su publicación, se aprecia perfectamente la alta ocupación de la aeronave. 

«Cumplimos con todas las normas de seguridad»

Con el Real Decreto en la mano, tal vez no pueda sancionarse específicamente como ilegal el hecho de permitir la plena ocupación de este tipo de vuelos, pero no puede obviarse cierto margen para la interpretación: el artículo 14 de esta norma, en su segundo apartado, establece que «en aquellos servicios en los que el billete otorga una plaza sentada o camarote, los operadores de transporte tomarán las medidas necesarias para procurar la máxima separación posible entre los pasajeros».

En las imágenes difundidas no se aprecia ninguna medida tomada al respecto, y de hecho no existe más separación entre los pasajeros que en cualquier vuelo comercial anterior a la declaración de la pandemia. Ante el revuelo generado por ello en las redes sociales, la propia aerolínea respondió a uno de los usuarios asegurando que cumple «con todas las normas de seguridad marcadas por las autoridades».

Fuente: RT