El mapa de los apellidos más comunes

El mapa de los apellidos más comunes

Los orígenes y el uso de nuestros apellidos revelan ideas extraordinarias sobre la historia y la cultura de diferentes sociedades. Según la leyenda, los apellidos se usaron por primera vez en China en 2852 a. c. para ayudar a recopilar información del censo.

En Europa occidental, el uso de apellidos se hizo más común en la Edad Media. La población del continente creció, creando una mayor necesidad de apellidos para distinguir a las personas. En general, las etimologías de los apellidos se dividen en cinco categorías diferentes: ocupacional, descripción personal, toponímico (del nombre de un lugar), patronímico (del nombre de un padre o antepasado) y nombres que significan patrocinio o apoyo.

Desde Netcredit realizó una infografía en el que se ve el apellido más común por países, basándose en los datos de censo y estadísticas de cada estado. Un mosaico increíble que da una muestra de la diversidad cultural pero también las coincidencia entre muchos países.

En Argentina, Chile y Paraguay el apellido más utilizado es González. Mientras en Uruguay, el líder es Rodríguez y en Bolivia, Mamaní. En Brasil, en tanto, Da Silva ocupa el primer puesto.

Las ocupaciones están marcadas en amarillo, las descripciones personales en azul claro, los topónimos, que denotan el origen de un lugar en particular, en rosa, los patronímicos, del padre o predecesor, en rojo y los otros en azul o blanco.

De Europa a Asia recorriendo apellidos

En comparación con el resto del mundo, es mucho más probable que los europeos tengan un nombre relacionado con el trabajo de un antepasado. Por ejemplo, el apellido más popular en Luxemburgo, Schmit , deriva del alemán medio alto «smit», que significa «herrero». Müller es el apellido más común en Alemania y Suiza y quiere decir molinero. Los apellidos europeos también pintan una imagen de la topografía diversa del continente, ya que muchos describen el paisaje donde vivía una persona.

En el caso de España, García es el más común, y se cree que procede del vasco hartz(ea), un vocablo antiguo que significa oso.

Los sufijos patronímicos son a menudo una buena manera de saber de qué parte de Europa es alguien. El «-ov» eslavo, como en Ivanov (hijo de Ivan), es común en Rusia, Bielorrusia y Bulgaria. El sufijo “-sen”, como en Hansen en Noruega y Jensen en Dinamarca, todavía se encuentra comúnmente entre los descendientes de familias escandinavas que emigraron a América en el siglo XIX.

En África, la mayoría de los apellidos están relacionados con el origen geográfico, la ocupación, el linaje o las características personales. Un rasgo único para el continente es que muchos se basan también en elogiar las cualidades de la persona, expresando rasgos de carácter u otros atributos admirables. Ilunga , por ejemplo, es de origen bantú. Se traduce aproximadamente como «una persona que perdona cualquier abuso por primera vez, lo tolera por segunda vez, pero nunca por tercera vez». Es el apellido más común en la República Democrática del Congo.

La distribución de apellidos en Asia refleja el pasado dinástico del continente. Cuando una nueva dinastía tomó el poder, era común que todos los sujetos adoptaran un nombre relacionado con la dinastía. El nombre Tan , por ejemplo, deriva de ’Chen’, un estado importante durante la dinastía Zhou de China. Hoy, Tan es el apellido más común en Malasia y Singapur.

Por su parte, en América del Norte y el Sur, así como Oceanía, se nota el pasado colonial de muchos de sus estados, con apellidos extraídos de sus antiguas metrópolis que se han extendido hasta nuestros días.