Distinguieron al argentino Tato Giovannoni como el mejor bartender del mundo

Distinguieron al argentino Tato Giovannoni como el mejor bartender del mundo

El mejor bartender del mundo es argentino y se llama Renato «Tato» Giovannoni. El empresario acaba de ganar el Altos Bartenders’ Bartender Award, un galardón pensado para quienes «van más allá de los límites de lo que significa ser un gran bartender».

«No me esperaba este premio, porque siempre lo ví como algo inalcanzable», admite en diálogo con LA NACION. El galardón es entregado por la organización The World’s 50 Best Barsy se trata del máximo reconocimiento que puede recibir un coctelero. «Habiendo tanto bartender en el mundo y tanta gente a la que uno admira, es algo que no me esperaba», insiste el emprendedor, que resaltó el rol de su equipo de trabajo.

Giovannoni empezó en el mundo de la coctelería en 1998 y en 2013 fundóFlorería Atlántico, sobre la calle Arroyo, en el barrio porteño de Retiro. El Speakeasy -es decir, un bar secreto que se accede por una contraseña- se volvió un clásico de Buenos Aires y supo enamorar a los catadores de tragos y escaló en lo más alto de la coctelería argentina, combinando texturas y sabores en cada copa. Incluso, en 2019, su local fue reconocido como el tercer mejor bar del mundo.

Para el empresario, el galardón que acaba de ganar va a ayudar a potenciar no solo su trabajo, sino también a la Argentina y Latinoamérica. «Este premio es personal, pero es un reconocimiento a muchos de los que trabajamos en esta industria, y va a hacer que se ponga un ojo en lo que hace otra gente de la región», aseguró y agregó: «Me siento orgulloso de lo que tenemos en el país, del potencial humano y de los productos que hay».

Además de este reconocimiento, este año fue nominado para el Havana Club Entrepreneur Award, un reconocimiento para aquellos bares y emprendedores de la coctelería que han creado barras excepcionales. Es que Florería Atlántico tiene una particularidad muy especial: fue concebido para homenajear a los inmigrantes que llegaron en el siglo XX a tierra argentina. En este sentido, la carta de tragos está dividida en cinco grandes inmigraciones: España, Inglaterra, Italia, Polonia y Francia. A esas corrientes, Giovannoni adicionó un apartado de tragos criollos.

«Con Florería me permití focalizarme en los inmigrantes que llegaron y en contar la historia de sus sabores a través de lo que encontraron en el pais», explicó Giovannoni, quien actualmente vive en Río de Janeiro junto su familia y comanda a la distancia el funcionamiento de su bar.

A su vez, lleva adelante varios proyectos más, como una empresa de destilados artesanales mediante la cual produce el gin Príncipe de Los Apóstoles, la marca Pulpo Blanco, el vermú Givannnoni y dos tipos de cervezas. Al listado se le agregará en las próximas semanas una ginebra seca y un vodka.

Sumado al portfolio de bebidas, el empresario es la cabeza de dos gintonerías, una en Rosario y otra en Córdoba, del gastropub inglés Las Patriotas, ubicado en Palermo, y del restaurant Fortificados Balestrini, que fundó en homenaje a su abuelo y a los «argentanos». «Trato siempre de homenajear a este país a través de sus inmigrantes y de los pueblos originarios», completa el galardonado bartender.

La Nación