Cuckolding: la nueva moda que busca aumentar el placer del sexo

Cuckolding: la nueva moda que busca aumentar el placer del sexo

El Cuckolding es el nuevo fetichismo que implica aumentar la llama de la pasión a partir de infidelidades consentidas por la pareja y hasta presenciarlas.

Cuckolding el nuevo fetichismo que busca aumentar la llama de la pasión y el placer.
Cuckolding el nuevo fetichismo que busca aumentar la llama de la pasión y el placer.

El cuckolding es una nueva moda dentro de las conductas sexuales de las parejas y, dicen los que la experimentan que aumenta el deseo sexual y, por consiguiente, el placer en el sexo. En la actualidad hay quienes ya se animan a experimentarlo.

En concreto, El cuckolding consiste en que una de las partes, específicamente la mujer, tenga sexo con otro hombre. Luego de cometer este acto que muchos considerarían como infidelidad, la fémina le cuenta a su pareja lo que experimentó en ese fogoso encuentro.

La novedad incluye que el hombre pueda hasta tomar el papel de espectador durante la relación sexual consentida y se los denomina cuckolds.

Quienes la practican, atestiguan que después de esta practica, la pareja aumenta el deseo y la llama de la pasión se recupera. Se excitan sexualmente por la fantasía o la misma realidad en donde su pareja lo “engaña” de manera consentida.

Cuckolding: la nueva moda que busca aumentar el placer del sexo.

El doctor Leon Seltzer afirma que la excitación que produce puede ser originada por la experimentación vicaria de la relación sexual, en la que el hombre está acostumbrado a llevarla a cabo como protagonista de la escena.

El cuckolding tiene un poderoso papel en la transgresión para ambos, en lo que para la mujer representaría el contacto con lo prohibido a través la infidelidad y para el hombre, el acto de impulsar a su pareja a transgredir.

Para algunos, no sería una forma de ser dominado sino de dominar porque es el hombre el que decide cuándo y en qué condiciones se comete la infidelidad.

Otras opiniones encontradas toman a la mujer como un objeto hipersexual, muy deseado por otro hombre. Mientras el hombre se piensa que sigue siendo su “propietario”, hace que haya personas que lo sientan como un símbolo de estatus en esta nueva practica de “fetichismo intelectual”.

 

Fuente: Bio Guía