¿CUÁL ES LA FORMA CORRECTA DE LAVAR FRUTAS Y VERDURAS?

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Lavar las frutas o verduras antes de cocinar o llevarlas a la mesa forma parte del ABC del cuidado de nuestra salud. Es un hábito que, mayormente, tenemos incorporado, sin embargo, muchas veces creemos que poniendo el alimento bajo la canilla resolvemos el tema pero estamos equivocados. Cada alimento requiere una forma puntual de lavado para quitar aquellos microorganismos patógenos o elementos químicos que generan malestares gástricos, dolores abdominales, reacciones en la piel y otro tipo de enfermedades. Repasemos cuál es la mejor forma de lavarlos.

En primer término, tenemos que saber que es indispensable lavarnos las manos con agua y jabón, durante no menos de veinte segundos, antes de manipular los alimentos. Cuchillo, tabla y superficie de trabajo también deben estar limpias y sin restos de productos tales como jabón o detergente. Además, todos los alimentos, sin excepción, se deben lavar con agua exclusivamente.

Verduras de hoja. Colocar el atado en un recipiente con agua para facilitar el ablandamiento de tierra y suciedad. Luego, separar las hojas de forma individual bajo el chorro de agua de la canilla y limpiar la superficie con los dedos para quitar partículas. Luego, pasar por el centrifugador de verduras o secar con servilletas de papel.

Melones y sandías. Seguramente no estén sucios como una papa pero sí es prudente lavarlos antes de pelar. Se recomienda también utilizar un cuchillo para pelear y otro para quitar la pulpa.

Verduras con recovecos y muy frágiles. El brócoli y coliflor son ejemplos de este tipo. Sumergirlos en un recipiente con agua y luego colocarlos bajo el chorro de la canilla.

Papas y zanahorias. Enjuagar antes de pelear. Una vez peladas, lavar bajo el chorro de agua y secar con servilletas de papel.

Frutas de consistencia firme. Las manzanas y las peras, por ejemplo. Lavar directamente bajo el agua y pasar un cepillo fino. Volver a enjuagar.

Frutas blandas. En esta categoría entran las ciruelas, uvas, cerezas o frutillas. Se sugiere no lavarlas hasta el momento de ser consumidas. Llegado el momento, sumergir un rato en un recipiente con agua y luego ponerlas directamente bajo el chorro de agua.