Cuál es el pueblo donde está «prohibido» morirse

Cuál es el pueblo donde está «prohibido» morirse

La ciudad de Longyearbyen está en el archipiélago de Svalbard en Noruega. Es uno de los lugares más cerca del Polo Norte. El clima es tan gélido que las condiciones para habitarlo son realmente extremas. Fue descubierto en 1596 por el explorador holandés William Barentsz. Sin embargo, hasta 1920 Noruega obtuvo el control soberano sobre Svalbard a través del Tratado de Spitsbergen.

Aunque parezca un amistoso pueblo, guardan un oscuro secreto. Es uno de los sitios que únicamente reciben la luz del sol durante cuatro meses al año. Habitan aproximadamente 2.000 personas. Cada año, recibe más de 65.000 turistas. Es una ciudad multicultural. Sus habitantes en su mayoría son rusos, chilenos, filipinos y tailandeses que trabajan en la industria minera y el turismo.

El pueblo es conocido por tres razones: es uno de los mejores escenarios para ver una aurora boreal, existe una amenaza constante de ataque de osos polares y la supuesta legislación que prohíbe la muerte.

El cementerio está marcado por simples cruces blancas pero no tiene tumbas

Está en la base de una colina empinada, a las afueras de la ciudad. El camposanto de la ciudad dejó de aceptar a recién llegados en la década de 1950, ya que se temía que los cuerpos conservados criogénicamente aún pudieran contener rastros de gripe española o influenza -el mortal virus que mató a alrededor de 80 millones de personas en todo el mundo-.

En 1998, un grupo de investigadores que visitaron el cementerio para recolectar muestras del material genético del virus confirmaron ese dato. Los hallazgos fueron extremadamente valiosos. Ante el descubrimiento de que los cuerpos no se estaban descomponiendo, los lugareños optaron por “clausurar” los entierros en el cementerio aunque las urnas y la cremación están permitidas. Comenzaron a “sugerir” a los enfermos terminales abandonar la isla y volar a Noruega continental para pasar sus últimos días.+

Según medios europeos, en esa ciudad existe una ley que regula la muerte. Aunque se trata simplemente de un slogan turístico ya que no hay ninguna ley que realmente lo prohíba. Sin embargo, cuando los habitantes envejecen y necesitan ayuda y cuidados especiales, se les sugiere salir del archipiélago.

La mayoría de ellos aceptan debido a que el hospital de Longyearbyen no cuenta con el equipo adecuado o la infraestructura para sus tratamientos. Aunque no está prohibido morir ahí, es poco común. En los últimos 80 años se reportaron solo algunas muertes accidentales.

Sin embargo, es baja la tasa de nacimientos. Por los mismos motivos de la carente infraestructura de instituciones de salud en Longyearbyen, cuando las mujeres se encuentran a tres semanas de dar a luz se les lleva a Noruega continental para esperar el alumbramiento en algún hospital adecuado.