Crearon una pulsera que controla el distanciamiento social

Crearon una pulsera que controla el distanciamiento social

Se trata de una pulsera electrónica para controlar el distanciamiento social de quien lo porta. Es una medida más para combatir al coronavirus.

Coronavirus | Crearon una pulsera que controla el distanciamiento social

 

Día a día la tecnología sigue avanzando para controlar al coronavirus. Una de las zonas más golpeadas por esta enfermedad fue Europa. Y es en este lugar donde se está empezando a crear diferentes alternativas para controlar el distanciamiento social hasta que se consiga una vacuna.

De esta manera nació una pulsera muy útil para las temporadas de verano que se está por vivir en estas zonas. El nuevo dispositivo resulta muy útil, sobre todo en los balnearios, museos y monumentos, claves en la península para la industria del turismo.

Esta pulsera electrónica fue desarrollado por una empresa italiana. Lo que busca es controlar el respeto de la distancia de seguridad. Y también rastrea los contactos de una persona positiva al contagio de coronavirus.

Lo más importante es que este sistema podría ser utilizado también en las fábricas y empresas. La idea es que sean aplicadas como instrumento que permita trabajar con tranquilidad a los empleados, sin temer el contagio del virus.

 

Coronavirus | Crearon una pulsera que controla el distanciamiento social

 

El producto se llama “Labby Light”, el sistema fue desarrollado por la empresa MetaWellness, con sede en Bari, en Pullas, al sur. Se presenta como un reloj de pulso, pero puede transformarse también en una suerte de llave electrónica para cargar en la bolsa. O también en un chip que se esconde detrás de la mascarilla protectora.

 

Hasta el momento el costo es de 25 euros sin impuestos. Genera una vibración cuando se viola la distancia de seguridad de un metro con respecto a otros usuarios. Y además registra todos los contactos que ha tenido. Eso permite, en caso de contagio, determinar el número de personas que han entrado en contacto con el coronavirus de manera de aislar rápidamente los posibles focos de la infección y evitar la propagación.