Cómo salvar a tu perro si sospechás que se envenenó

Cómo salvar a tu perro si sospechás que se envenenó

Cuando salimos a pasear con el perro debemos prestar especial atención a que la mascota no ingiera algún alimento que contenga una hoja de afeitar, algún cristal roto o veneno para ratas, colocado allí deliberadamente por alguna persona que no tolera a los animales. ”Hay que evitar que el perro meta en su boca algún cebo envenenado o esté hurgando por todas partes”, destaca Lea Schmitz, de la Asociación Alemana de Bienestar Animal. 

Aunque no existe una protección completa contra las sustancias tóxicas, la experta alerta, por ejemplo, a no dejar que el perro se acerque a un trozo de comida tirado en el piso. ”Lo mejor es enseñarle a no comer nada que encuentre a su paso o escondido entre los arbustos”, señala. No siempre está claro si los cebos envenenados se colocaron a propósito. ”A veces estos cebos no están destinados a los animales domésticos, sino que se esparcen para dañar a otros animales como ratas o ratones”, explica Schmitz.

Además, aclara que hay formas de envenenamiento que no siempre se producen debido a un cebo clásico. La vida del perro también corre riesgo si come chocolate, chicle o alguna planta venenosa. Schmitz apunta que ciertos conflictos interpersonales, por ejemplo entre vecinos, a menudo se generan debido a una mascota. ”Si se sabe que los vecinos tienen dificultades con el perro, hay que buscar el diálogo para reducir la tensión y el rechazo hacia el animal”, aconseja.

Cómo proceder

Si el perro ha ingerido una sustancia venenosa, hay que recoger los restos que haya dejado e ir de urgencia al veterinario. En caso de que el animal vomite sin parar, los dueños deben mantener despejadas las vías respiratorias hasta que lo examine el especialista.  ”En este caso, hay que limpiar la cavidad bucal del perro de mocos y vómito, mantener en lo posible su cabeza hacia abajo y la lengua afuera”, explica. 

Por su parte, Sascha Schoppengerd, experto en riesgos de envenenamiento, desaconseja enfáticamente el uso de remedios caseros y recalca la importancia de mantener ocupado al perro durante el paseo. “Incluso aunque suene duro: cuando los perros buscan activamente comida afuera es porque sus dueños suelen ser demasiado aburridos”, reflexiona. El especialista ha observado que los animales a menudo solo caminan junto al dueño, quien a su vez está ocupado con el teléfono celular, la pareja o los hijos. El perro entonces busca un ”entretenimiento” para que la salida sea más estimulante.