Comió un puchero de cerdo contaminado y se le llenó el cerebro de parásitos

Comió un puchero de cerdo contaminado y se le llenó el cerebro de parásitos

Lo cocinó con carne de cordero y picante pero reconoció no estar seguro de si estaba bien cocido. 

Un hombre de 46 años fue llevado de urgencia a un hospital en China después de tener mareos y convulsiones. Los médicos detectaron mediante una resonancia magnética que tenía lesiones y varias calcificaciones intracraneales. Después de examinarlo y con el estudio en mano, descubrieron que en el interior de su cabeza en realidad se habían depositado más de 700 tenias (parásitos) que le habían provocado síntomas parecidos a los de una crisis de epilepsia.

La situación comenzó cuando el hombre oriental llamado Zhu, compró carne de cerdo y cordero para cocinar en un puchero picante. Con el correr de los días, comenzó a sentirse mareado y tuvo dolores de cabeza intensos, según el informe de la clínica. Mientras Zhu dormía por la noche, convulsionó de manera repentina. Sus familiares decidieron llevarlo a un hospital cercano donde le practicaron los estudios correspondientes y encontraron que su cerebro estaba dañado

El hombre con el afán de ahorrar dinero, no quiso continuar con el tratamiento y volvió a su casa. Finalmente, tras no mejorar fue atendido en el hospital de la Universidad de Zhejiang, donde le diagnosticaron neurocisticercosis. Huang Jianrong, subdirector del Departamento de Enfermedades Infecciosas del Primer Hospital de la Universidad de Zhejiang, consideró que el paciente había ingerido un puchero caliente con carne de cerdo y cordero que podrían haber estado infestados con larvas de tenia. En apariencia, éstas habían ingresado por el sistema digestivo porque la carne no se había cocinado de manera adecuada.

El hombre admitió que había cocinado a fuego lento la carne y reconoció: “El fondo de la olla con el puchero picante era rojo, por lo que no se podía ver si la carne se había cocinado bien”. Según el parte médico del hospital donde fue atendido, Zhu mejoró después de haberle retirado los parásitos del cerebro.

La neurocisticercosis es una afectación del sistema nervioso central por las larvas de la Taeniasolium. La forma de presentación más frecuente es la crisis epiléptica, seguida de la cefalea.

“Esto se da porque el parásito se transmite por la materia fecal: el huevo de la larva cae en el piso, el cerdo se alimenta de eso y luego contrae el parásito (que se aloja en el músculo del animal). Entonces, cuando el humano come la carne de cerdo infestado y no lo cocina bien, contrae la parasitosis”, explica a Con Bienestar Horacio Amurri, médico neurólogo (M.P. 451201).

Fuente. TN