Cinco maneras de controlar el hambre si estás a dieta

Estar a dieta no significa dejar de comer ni sentir hambre todo el día, sino saber controlar las ingestas.  


Cuando estás a dieta no tenés por qué sentir hambre todo el día. Para ello, podés seguir alguna serie de consejos para controlarla. 

Grasas saludables: Este macronutriente se metaboliza lentamente por lo que te hace sentir lleno por más tiempo. Incluí grasas insaturadas saludables como salmón, palta, nueces y semillas cada vez que comas. 

Proteína: Otro macronutriente de relleno. Lo bueno de las proteínas magras como el pescado, el tofu, los huevos o la carne de pavo es que te mantienen saciado durante más tiempo, manteniendo a raya el hambre. También proporcionan mucha energía y queman más calorías cuando se digieren. 

Cafeína: Actúa como un supresor natural. Optá por el té verde o negro o el café (sin azúcar). 

Vegetales: Están llenas de fibra que sacia el hambre. También podé comer un gran volumen de ellas sin exagerar en las calorías. Comé una ensalada grande una vez al día y comé verduras como refrigerios. 

Agua: La sed a menudo se confunde con el hambre, así que cuando sientas que quieres comer, bebé un vaso grande de agua, esperá diez minutos y observa cómo te sentís. A menudo descubrirás que ya no tenés hambre. El agua simple durante todo el día también puede mantener tu barriga llena. Tratá de beber dos litros por día.