Pedaleó de Córdoba a Moscú para construir una escuela para chicos discapacitados

161

Le llevó cinco meses completar su travesía, pero lo hizo. El docente Lucas Ledezma conquistó la ruta del Mundial con su proyecto solidario.

Salió desde el Estadio Mario Alberto Kempes, en Córdoba, el pasado 5 de enero a las nueve de la mañana con destino a Rusia. El objetivo de Lucas Ledezma era llegar a Rusia el 14 de junio, día del acto de apertura. Pero llegó el 6 de junio, luego de pedalear 14 mil kilómetros, recorrer 21 países y atravesar tres continentes.

Ahora que ya cumplió con su desafío, este joven deportista tiene el deseo de conseguir alguna entrada para el partido de Argentina y aprovechará el tiempo para conocer un poco más del país del Mundial. Sin embargo, no perderá de vista su objetivo inicial: conseguir financiamiento para la construcción de una escuela deportiva para chicos con discapacidad.

Su proyecto, llamado Todo a Pedal, busca dar origen a un lugar pensado para la estimulación, recreación y formación de oficios de los alumnos. Además, busca generar conciencia y promover la inclusión social.

Ledezma tiene 30 años y es profesor de Educación Física, trabaja en el área de Deportes de la Municipalidad de Toledo, a 20 kilómetros de la capital cordobesa. No es la primera vez que realiza esta iniciativa, ya pedaleó hasta el Mundial de Brasil 2014, a la Copa América celebrada un año más tarde en Chile y, luego, lo volvió a hacer a Brasil para los Juegos Olímpicos de Río 2016.

Realiza viajes largos en dos ruedas desde que era un adolescente y ahora usa esta capacidad atlética extraordinaria con fines solidarios.

Para esta travesía se equipó con cosas básicas como abrigo, una carpa, bolsa de dormir, un colchón inflable, un quemador y algunos utensillos para la hora de alimentarse.

Este deportista recorrió entre 100 y 120 kilómetros por día sobre su bicicleta Venzo, rodado 29 con 27 velocidades. “El mínimo que hice fueron 50 km y el máximo, 170. Pero dependía de las distintas condiciones, como el clima o la altura”, contó en una entrevista a Infobae.

En su recorrido hacia Rusia, pasó por Chile, Bolivia, Perú, Colombia, Ecuador, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Guatemala y el sur de México, donde tomó un avión hacia España. Ya en suelo europeo, visitó Francia, Bélgica, Alemania, Polonia, Lituania, Letonia, entre otros.

No todo fue disfrute, tuvo momentos duros en Nicaragua, cuando una noche lo asaltaron para robarle el teléfono celular, entre otras pertenencias. También durante el primer tramo del viaje encontró dificultades: “El Paso de Jama fue el tramo más complicado. Hay hasta 4.800 metros sobre el nivel del mar y es una zona desértica en la que durante el día hace mucho calor y en la noche hay muy bajas temperaturas, y el viento permanente no te deja avanzar”, contó.

El gran proyecto por el cual Ledezma está llevando a cabo esta hazaña, que tiene por objetivo edificar un aula, una cocina y dos baños, tiene el aval de la Intendencia de Toledo y el apoyo de la Agencia Córdoba Deportes. Además, ya cuenta con un terreno, que fue cedido por la Asociación Mutual Cordobesa (AMC).

Tras la difusión de esta iniciativa, algunas empresas quisieron acompañar a Lucas y donaron materiales de construcción y personal, como fue el caso de un arquitecto que se puso a disposición. Para todo el que quiera colaborar, cualquier ayuda es bien recibida, desde un mueble o elemento de estudio hasta la mano de obra.

El sueño de Lucas no terminó, pese a que haya llegado a su destino. Pero, al hacerlo, no quiso dejar de agradecer a todos los que lo apoyaron, desde antes de su partida hasta su reciente arribo a Moscú. “100% felicidad. Gracias a todos los que formaron parte de este sueño”, expresó en su página oficial de Facebook junto a una foto en el destino final.

100 % felicidad. Gracias a todos los que formaron parte de este sueño.

100 % felicidad. Gracias a todos los que formaron parte de este sueño.