¿El tamaño importa? Tres claves para elegir un tatuaje fácil de borrar

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Un estudio reciente nos ubica entre los países más tatuados, pero también entre los más arrepentidos. Por suerte, hay vuelta atrás.

Una reciente encuesta realizada por la agencia alemana, Dalia Reasearch, que contó con la participación de 9 mil personas de 19 países, dejó a la Argentina en el quinto puesto de “los países más tatuados”. Según este informe, el 43% de los argentinos tiene al menos un tatuaje. ¿Un dato curioso? Hay más mujeres tatuadas (45%) que varones (41%).

Pero esta investigación también revela que somos uno de los países que más se arrepienten de los tatuajes elegidos (quedamos en el cuarto puesto). Según las estadísticas, el 34% de los argentinos que participó de la encuesta admitió que se borraría al menos un tatuaje.

Pese a que hace unos días te contamos sobre el insólito caso de la mujer que decidió cambiar el nombre de su hijo luego de que se lo tatuaran con un error de ortografía, cabe destacar que hoy es posible eliminarlos con la ayuda de tecnología láser.

El Dr. Alejandro Cueva, médico anestesiólogo y experto en remoción de tatuajes en Medic S.A., asegura que cada mes recibe al menos 300 consultas de pacientes que desean borrarse un tatuaje. Los motivos más frecuentes tienen que ver con que se tatuaron el nombre de su expareja o con que desean ingresar a un trabajo y les llaman la atención por el dibujo que llevan en su piel.

Tips para buscar un tatuaje fácil de remover

“Llegan hombres que quieren entrar a la Escuela de Policía y no pueden hacerlo por tener mangas o tribales, dos tatuajes con gran demanda de remoción. Con las mujeres que quieren ser azafatas ocurre lo mismo”, asegura Cueva.

Ahora bien, ¿qué aspectos deberíamos tener en cuenta antes de elegir un tatuaje para darnos la chance de arrepentirnos y que sea fácil de borrar? Según el especialista, la ubicación del mismo es tan importante como su tamaño y composición.

“Un nombre, una pequeña frase, tarda un promedio de seis sesiones y queda eliminado”, explica Cueva; y asegura que “los tatuajes caseros, hechos con tinta china, son los más fáciles de sacar”. La razón es que los profesionales van a otra profundidad y utilizan tintas especiales.

A la hora de remover un tatuaje se deben tener en cuenta su tamaño, color y ubicación.

En esta línea, el especialista reconoce que “borrar una espalda completa no es posible” y recomienda tener como parámetro una superficie total de 30cm3 a tratar. “En el borrado de mangas, que es una tendencia actual, tenemos muy buenos resultados”, indica el fundador de Tattoo Removal American System.

Hay que pensar en un mínimo de 3 hasta 15 sesiones dependiendo de cada caso en particular. Cada sesión tiene una duración de entre 10 y 15 minutos, y la cantidad requerida depende del tamaño, de la ubicación y del color del tatuaje: las tintas verdes y azules, son las más difíciles de remover.

A tattoo enthusiast poses at the International London Tattoo Convention in London, Britain September 23, 2016. REUTERS/Neil Hall londres inglaterra convencion internacional de tatuajes gente tatuada tatuaje tatoos cuerpos tatuados encuentro de gente tatuada

¿Cómo se utiliza la tecnología para remover los tatuajes?

“A través del láser pulverizamos las moléculas de tinta, esas partículas minúsculas son procesadas y eliminadas por el organismo de forma natural. Al estar a esa altura las partículas pasan más rápidamente al sistema linfático, pudiendo ser eliminadas a través de la vía urinaria”.

Esto hace que un tatuaje realizado en el tobillo sea más difícil se eliminar que uno ubicado en el cuello. “Cuánto más lejano es más difícil, porque el retorno de la circulación funciona al revés. Arriba, las micropartículas caen por decantación, pero volver de un tobillo es ir en contra de la gradiente, el peso molecular tiene que subir con cierta dificultad; es por eso que el pronóstico de un tatuaje que se ubica en la nuca puede que tarde 4 a 5 sesiones en quedar eliminado, mientras que en el tobillo puede llegarse a las 8 a 10 sesiones,” finaliza el Dr. Cueva.