Infidelidades: el dato revelador que alerta a las parejas

ANDREA GINESTAR aginestar@mdzol.com

La infidelidad y sus vericuetos es un tema recurrente en las charlas de amigas y amigos pero también suele ser uno de los motivos de muchas separaciones y divorcios de parejas a lo largo de la historia. Sin distinción de edades ni clases sociales, esta práctica está asociada a la traición de los pactos adquiridos, acuerdos implícitos y explícitos. 

En las relaciones monógamas, la fidelidad pasa por la exclusividad afectiva y sexual mientras que en los vínculos abiertos, cada pareja determinará los límites dentro de los cuáles se desarrollarán. La infidelidad no siempre está relacionada con la falta de amor sino a los acuerdos y necesidades personales de ese otro que decide pasar a la acción, búsquedas o malestares internos propios de cada uno o conflictos no resueltos en la pareja.

“Cuando aparece una infidelidad algo ha fallado en el vínculo, ya sea la comunicación, el respeto o la honestidad”, destacó.

“Es un pasaje al acto, el infiel necesita que otro verifique que es lindo, interesante… está relacionado con crisis personales, una pulsión sexual exacerbada y baja autoestima. Cuando aparece una infidelidad algo ha fallado en el vínculo, ya sea la comunicación, el respeto o la honestidad”, destacó la psicoanalista y sexóloga, Jaqueline Orellana Rosenberg. 

Generalmente el señalamiento se realiza hacia la persona que toma la iniciativa de ser infiel, es el que rompe los acuerdos y por lo tanto, es el “culpable” del rompimiento o crisis de la pareja. Sin embargo, según Orellana, “se toma como único responsable al que ejecuta y no se lee como un síntoma en la pareja. Seguramente esa persona dio señales, comunicó el malestar…no hay víctimas y victimarios”.

“La mayor dificultad en los casos de infidelidades es hacerse responsable de los errores cometidos, es más fácil duelar errores ajenos que propios”, agregó. 

Al ser consultada sobre la posibilidad de recomponer el vínculo luego de una infidelidad, la psicóloga expresó:  “Es posible si ambos se someten a una terapia de parejas y salen del lugar de víctimas. No hay forma de seguir adelante si ambas personas no se hacen cargo de dónde estuvo el error en la relación”. 

“La mayor dificultad en los casos de infidelidades es hacerse responsable de los errores cometidos, es más fácil duelar errores ajenos que propios”, agregó. 

¿Se puede construir una relación a partir de una infidelidad?

Un aspecto que suele ser motivo de consulta en las terapias es si se puede construir una relación sólida entre personas que fueron amantes ya que existen muchos prejuicios al respecto. Desde la típica frase “si fue infiel con vos, va a ser infiel siempre” hasta “cuando deje de existir la adrenalina, la pasión se esfuma”, pero ¿qué hay de cierto en esas afirmaciones?.

“Es muy sesgado decir que va a haber fracaso en una relación que empieza con una infidelidad. El infiel no va a ser infiel siempre…no lo podemos saber o controlar, no hay garantías”

Algunos estudios hablan de un 2% de éxito en las parejas de amantes que se consolidaron luego de sus separaciones respectivas, sin embargo, no se puede precisar con exactitud. Para abordar los motivos que favorecen la continuidad de las parejas deben tenerse en cuenta algunas variables relacionadas a la clandestinidad, el deseo y lo prohibido. 

“Es muy sesgado decir que va a haber fracaso en una relación que empieza con una infidelidad. El infiel no va a ser infiel siempre…no lo podemos saber o controlar, no hay garantías. El gran desafío de las parejas que se inician a partir de una infidelidad y luego deciden blanquear la relación es asumir que ya no hay un otro que me impide estar…el conflicto deja de estar puesto en el afuera y surge la pregunta que hace que muchas parejas no prosperen…¿nos amamos igual?”, explicó la psicóloga.  

Las relaciones clandestinas o prohibidas suelen favorecer los estados de enamoramiento que no necesariamente significan que los protagonistas estén enamorados. “No alcanzamos a profundizar porque siempre hay un otro que genera conflicto y toma protagonismo la idealización. Los seres humanos somos bastante vagos, hay que tener una disponibilidad enorme para llevar una relación paralela”, agregó Orellana.